Skip to content

Mi Secreto en el Desván: La Pucelaje Perdido con Thyris

En el desván del establo, polvoriento y oculto. Nadie lo sabe. Mi obsesión secreta. Esa tarde, el viento aullaba. Yo, Fyrag, joven y virgen, descargaba la hache sobre troncos. Imprecaciones contra enemigos imaginarios. Evacuaba sueños extraños. Voces en la noche. Dos mujeres jóvenes, claras. ‘Otra más… Fácil. Prueba al chico’. Risas. Desperté sudando. Atilbis, dios ambiguo, me atormentaba. Hombre y mujer a la vez. Mi fe tambaleaba.

No vi llegar a Thyris. Escaló la valla. Viento jugaba con su túnica. Dos telas ceñidas por cinturón. Piernas musculosas, polvorientas. Mi espina dorsal vibró. ‘¡Hey, caballero!’, gritó. Bombeé el pecho. Ruborizado, copeaux pegados. Ella sonrió. ‘Valiente. No dejes a una dama en apuros’. Bredouillé galanterías aprendidas. Brandí la hache como espada. Viento levantó tela. Vi carne suave. Pechos opulentos. Boca abierta, como pez.

El Despertar de la Pasión

‘Historia larga. Lugar tranquilo?’, pidió. La seguí. Escalera arriba. Mirada arriba por hábito. Su intimidad expuesta. Tropecé. Caí. Me levanté rápido. En el desván, paillasse raída. Se sentó, piernas cruzadas. Tela entre muslos. Ojos clavados en su entrepierna. Olvidé heroísmo. Felicidad pura.

‘¿Conoces sacerdotes de Hedion?’, preguntó. ‘Me capturaron. Vestal aspirante. Sacrificio si virgen. Escapé. Ayúdame’. ‘Te esconderé’, dije. ‘Mejor: rómpeme el sello’. Silencio mío. Dudó. Tiró tela. Vellos rubios asomaron. Manos temblaron. ‘¿Sabes qué es pucela?’, rio. ‘No casada’. ‘Puro virgen’. Desató cinturón. Nuda. ‘Desnúdate’. Obedecí. Manos en mis testículos. Las guió a sus pechos. Suave, firme. Boca en mi boca. Manos mías exploraron. Caderas, nalgas. Besos fieros. Semilla eyaculó en su vientre. Juró. Pena mía.

La Entrega Total y el Secreto Guardado

Se limpió. Sonrió. Sentada, abierta. Chatte rubia, húmeda. ‘Bésame abajo’. Labios, cuello, pezón. Vientre. Clítoris. Aroma embriagador. Lamí voraz. Gime. Cabeza atraída. Sexo mío contra su muslo. Late fuerte. Me tumbó. Enfundó. Friccionó. Entró. Dolor fugaz. Placer inmenso. Onduló. Yo hipnotizado. Cuerpo danzante. Manos en nido rubio. Eyaculé. Ella se acarició. Clímax mutuo. Agotados.

Voces: ‘¡Los siguientes!’. Ruido abajo. Realidad. Bajamos sigilosos. Nadie vio. Secreto mío. Transgresión divina. Vestal profanada. Placer culpable. Nadie sospecha. Aquí confieso. Intensidad prohibida. Osé. Vuelvo a saborear. Carne, sudor, riesgo. Mi vicio oculto.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *