En la mansión de Sandrine y Pascal en Meudon. La fiesta bulle. Veinte invitados. Risas, vinos caros. Adèle brilla en fucsia, escote profundo, espalda desnuda. Bailamos abajo, cuerpos pegados por el calor, alcohol. Luces bajas. Parejas desaparecen. Temo lo peor, pero nadie toca a mi mujer. Sandrine susurra algo a Adèle. Desaparecen escaleras arriba.
Pascal me arrastra. ‘Ven, verás’. Entramos al vestidor. Espejo sin tain. Luces apagadas. Micro oculto. En su dormitorio, juguetes esparcidos: dobles penes, plugs, cuerdas, collares. Adèle toca el doble dildo. ‘¿Libertinos?’. Sandrine asiente. Plugs anales caen del saquito. Adèle palidece. Sandrine le venda los ojos. La gira. Soplos en cuello, oreja, escote. Dedos rozan. Besos fugaces. Labios se buscan. Adèle gime bajito. Mi polla late.
El Despertar de la Pasión Prohibida
Pascal susurra: ‘Mírala rendirse’. Yo, excitado, le chupo la verga gruesa. Dura en mi garganta. Allá, Sandrine guía manos de Adèle a sus tetas desnudas. Adèle acaricia, tensa pezones. Sandrine baja el vestido de mi mujer, lame su coño. Adèle corre, gime fuerte. Sesenta y nueve. Adèle arriba, lengua en la raja de Sandrine. Pascal eyacula en mi boca. Caliente, espeso.
La Entrega Total y el Secreto Guardado
Entra en la habitación. ‘Me excita el espectáculo’. Sandrine saca su polla, la mama. Adèle mira, hipnotizada. Sandrine invita. Adèle gatea, toca la hampe. Lame el glande enorme. Lo engulle a medias. Pascal la empuja contra la cama. ‘Despacio, eres grande’. Él entra lento. Adèle suspira, piernas en su cintura. Yo follo a Sandrine por detrás, viendo todo.
Pierre la pone frente al espejo. Manos en el cristal, culo al aire. Polla cruda entra, dilata su coño. Sin condón. Se ve follada, ojos vidriosos. Gime. Él la taladra, manos en caderas. Tetazas bambolean. Eyacula dentro. Yo exploto en Sandrine. Bajamos. Adèle somnolienta en taxi. ‘Cosas de mujeres’. Secreto intacto. Excitación prohibida me quema. Mañana, ¿confesará? Yo guardo mi lado oscuro: Alain y Alice en uno. Transgresión total. Satisfacción viciosa.