En el peaje de la autopista. Miércoles, 14:30. Calor pegajoso. Aparco el Audi. Corazón desbocado. Julien espera. Guapo, educado. Traje impecable. Cuarenta y seis, dice. Restaurador. ‘No sé qué hago aquí’, murmuro. ‘Soy un tío majo’, sonríe. Besos en mejillas. Su BMW gris delante. Lo sigo al Campanile. Primer piso. Puerta cierra. Me abraza. Labios suaves. Besos tiernos. Mi rabia contra mi marido hierve. Semanas sin sexo. Divorcio en el aire. Impulso puro. Me rindo.
Nos besamos fuerte. Manos everywhere. Me quita la blusa ligera, jeans. Ropa interior Freegun, de cría. Cuerpo delgado. Pechos pequeños. Culo firme. Le excita. Besos por cuello, orejas. ‘La lavadora’, pienso, pero gimo. Dedos en mi coño. Húmeda ya. Tiemblo. Lo desnudo torpe. Cama grande. Me tumba. Lengua en pezones. Baja. Chupa clítoris. Piernas abiertas. Grito bajito. Su polla. Larga, fina. Dura como piedra. La chupo. Mitad adentro. Sabrosa. Preservativo. Entra despacio. ¡Joder! Corro al instante. Gritos salvajes. Me folla fuerte. Brazos alrededor. Misma altura. Perfecto. Eyacula conmigo. Sudor. Aliento entrecortado.
El despertar de la pasión: el detonante impulsivo
Charlamos. Cocina, trabajos. Mi insatisfacción. Me acaricia. Complimentos. Boca abajo. Manos en culo. Perfecto. Fuego nuevo. Otro condón. Besos fieros. Me monto. Empalo. Gimo hondo. Subo bajo. Clit rozando. Orgasmo brutal. Él grita. Ducha rápida. ‘Hasta pronto’, dice. No más. Vuelvo a casa. 22:00. Marido llega. Nada nota. Cara normal. Cena. Vida sigue. Pero dentro, euforia. Secreto mío. Transgresión dulce.
El acto en sí: pasión sin límites
SMS matutinos. ‘¿Dormiste bien, corazoncito?’ Respondo igual. Llamadas tarde. Tardes libres. Marido trabaja. Me escondo noche. Palabras sucias. ‘Te chupo, te como’. Vivo en nube. Ternura faltante. Otro miércoles, 25 julio. Mismo hotel. Pago yo. Efectivo él. Desnudos rápidos. Besos cuerpo entero. Coño chorreando. Penetra. Hurlo placer. Complicidad. ‘Engorda un poco’, bromea. Intenta culo. Polla larga asusta. No. Vaginal feroz. Otro orgasmo. ‘Estás buena’. Vuelta rutina. Amigos, risas. Yo con secreto ardiente.
Agosto. Evertime. Rápido. Estrés suyo. Luego salida autopista. Pressa. Menos fuego. Vacaciones. ‘No llames’. Marido sospecha. Ve mensajes. ‘Te chupo’. Grita. Niega físico. Pero sabe. Vacaciones infierno. Insultos. Leo sus SMS dulces. Distante. Vuelta. Amenazo Julien. Nada. Creo ‘Jean-François’. Contacto. Engaño. Octubre. Confieso. ‘Una vez. Ibis’. Furia. Lo echo. Vuelvo. Todo sale. Cuatro folladas. Detalles crudos. Ahora, pareja tambaleante. Cordial. Sexo ok. Pero roto. Mi placer: esa osadía. Nadie sabe. Transgresión eterna.