En el salón, sola con el teléfono de Quentin en la mano. Borro las fotos una a una. Mi coño aún gotea su semen tibio. El corazón late fuerte. La puerta suena de nuevo. ¿Quién coño será ahora? Abro. Es Omar. Alto, moreno, ojos que queman. Su olor a hombre me invade. ‘Véronique, no pude irme sin verte’. Su voz grave me eriza la piel.
Cierro la puerta. Nos miramos. El duelo fingido se rompe. ‘Jean-Paul se fue. Ahora soy libre’. Mi mano roza su pecho. Siente mi calor. ‘Siempre supe que eras fuego’. Me empuja contra la pared. Sus labios devoran los míos. Lengua honda, salvaje. Manos bajan mi cremallera. La robe negra cae. Quedo en lencería, pechos pesados jadeando.
El Despertar de la Pasión Prohibida
Me arrastra al sofá. ‘Te he deseado desde el primer día’. Sus dedos rasgan el encaje. Mi chocho expuesto, húmedo. Lamida brutal. Lengua en mi clítoris, chupando fuerte. Gimo. Piernas tiemblan. ‘¡Fóllame, Omar!’. Él se desnuda. Polla gruesa, venosa. La saco con furia. La masturbo. Glande hinchado contra mi boca. Trago hasta la garganta. Él gruñe.
Me pone a cuatro patas. Sobre el sofá donde Quentin me dejó su marca. No importa. Analizo el matelas arriba, pero aquí abajo el fuego arde. Omar escupe en mi culo. Dedo entra. Duele rico. ‘Tu ano es mío’. Empuja. Polla rompe mi roseta. Lentos embistes. Me lleno. Grito. Seins bambolean. Dolor se funde en placer.
Acelera. Golpes secos. Sudor nos une. ‘¡Más fuerte! Rompe mi culo’. Él obedece. Manos en mis caderas. Me folla como animal. Siento su verga palpitar. Mi mano en el coño, frotando. Clímax sube. Exploto. Chorros mojan el cuero. Él ruge. Semen caliente inunda mi recto. Colapsamos. Cuerpos pegados, respirando agitados.
La Entrega sin Límites
Minutos después, subimos al dormitorio. El matelas desnudo de Jean-Paul nos espera. Cumplo la promesa. ‘Él quería esto’. Omar me tumba. Misionero brutal. Polla en mi coño ahora. Profundo. Besos feroces. ‘Eres una puta divina’. Corro otra vez. Él eyacula dentro. Llenándome.
Al día siguiente, el notaire llega. Stéphane, con sonrisa pícara. Abre el testamento. Todo mío. Los hijos de Jean-Paul, jodidos. ‘El Régny es auténtico, documentos perfectos’. Pacto sellado. 25% mío, pero herencia total. Quentin neutralizado. Fotos borradas. Omar, mi nuevo secreto.
Noche en la terraza. Vino en mano. Viento acaricia mi piel desnuda bajo el kimono. Riqueza, libertad, placeres sin fin. Nadie juzga aquí. Mi obsesión vive. Transgredí todo. El culo duele delicioso. Sonrío. Nueva vida. Insaciable.