En los baños del restaurante La Belle Étoile. Meses atrás. Soy Anaïs, 27 años. Responsable de edición en un grupo de prensa parisino. Ese jueves, tormenta total. Fallos técnicos. Gritos en la oficina. Salvamos la edición a pelo. Celebramos en el local de siempre. Menús variados. Platos veggie de muerte. Aire pesado. Orage en el horizonte.
Cóctel Piña Colada. Ron, Malibu, ananas dulce. Raro en mí. Bebidas con el equipo: Martin el Dr. Green, Robert el veterano, Lisa la explosiva, JB el bebedor de whisky, Yves el irónico, Bruno mi debilidad secreta. Risas. Choucroute de mar gigante. Cervezas rubias. Calor sube. Carrillos rojos. Hablamos de actrices de Besson. Milla, Emma. Draguan a la camarera. Alta, morena, pelo corto, ojos negros vivos, labios carnosos, culo y tetas letales. Josyane. Con i griega. Yo, Anaïs con diéresis. Lisa con i simple. Risas tontas. Alcohol nubla.
El despertar de la pasión
Vejiga a reventar. Levanto. Camino tambaleante. Sala gira. Puerta de baños. Azul turquesa. Espejos. Lavabos rosas. Me apoyo. Agua fría en cara. Pelo revuelto. Rímel corrido. Desabrocho camisa. Lencería fina asoma. Manos en nuca. Masaje. Presión en bajo vientre. Piernas abiertas. Empujo. Control. Placer en retener.
¡Catástrofe! Medias rotas en muslos. No puedo salir así. Miro puertas. Entran y salen en mi cabeza ebria. Me descalzo. Subo falda. Bajo medias. Me siento en lavabo. Frío en nalgas. Piel clara erizada. Medias en tobillos. ¡Negro total! Neón muere. Pánico. Calma. Termino. Puerta. Luz tenue bajo ella.
De repente, hombros agarrados. Empujada atrás. Nalgas en pila. Riñones contra grifo helado. Mano aprieta vientre. ¡A punto de mearme! Grito ahogado. Labios calientes en boca. Lengua experta invade. Musgo, sensual. Gimo. Presión constante. Vejiga arde. Agarro brazo. ¡Agua caliente! Chorrea en culo, braguita. Ruido sugerente. Beso húmedo. Líquido quema intimidad. Retengo todo.
Mano baja a cadera. Rodilla abre rodillas. Dedos bajo falda. Roza ingle. Braguita empapada. Otras mano suelta vientre. Inspiro alivio. Lengua succionada. Dientes chocan. Presión vuelve. Dedo entra. Clítoris y cueva caricias. Fuego. Me enderezo. Boca libre. Baja a pechos. Lamidas a través tela. Pezón izquierdo loco.
El secreto preservado
Cuerpo en llamas. Seins palpitan. Vientre quema. Clítoris pulsa. Espectadora de mi tormento. Mordida inminente. Empujo cabeza. Pelo corto. Ligera. Silencio. Luego, dedo inquisidor. Cabeza en vientre. Otra mano pasa braguita. Dos dedos largos pinzan clítoris. Penetra fácil. Pinza deliciosa. Compresión atroz.
¡No resisto! Válvulas abiertas. Eyaculo gritando. Estrellas estallan. Trueno interno. Bava en labios. Jadeos. Caderas ritman. Flujo calma. Extenuada. Masaje clítoris y cueva con líquido lavanda tibio. Beso dulce. Secador manos. Aire caliente baja vientre. Toison rubia ondea. Placer alucinante.
Puerta abre. Silueta esbelta. Huye. Bajo. Falda en su lugar. Braguita ida. Nalgas secas. Medias en tobillo. Zapatos. Luz vuelve. Temporizador. Vuelvo normal. ¿Cuánto tiempo? Gritos míos resuenan en mente.
Mesa. Postres llegan. Trombas fuera. Excuso. ‘Malaise’, dice Robert. ¿Saben? ¿Quién contó? No Bruno, sin barba. No Lisa, fuerza. Martin, JB, Yves. ¿O…? Postre rápido. Me voy. Noche joven, dice JB. ¿Sabe él?
Mostrador. Cajero lento. Frío sube falda. Nalgas desnudas tiemblan. Josyane roza. Plato en mano. ‘Relájate, todo irá bien’. Ojos negros. Mano fina en falda. Frota pubis. ‘Sobre todo tras tu… mmh… malaise. Todo el cuerpo recupera’. Sus tetas cerca. Revelación. Ella. Transgresión total. Secreto mío. Osé. Satisfecha.