Skip to content

Mi Mujer y el Juguete Prohibido: Doble Placer en Secreto

Leo a menudo las aventuras en este sitio. Algunas parecen pura fantasía. La mía pasó hace días. Sylvie y yo llevamos cinco años juntos, tres casados. Ella, 41 años, preciosa, inteligente, con tetas 95D. Yo, 37. Amantes como el primer día. Nada de rutina. Reservamos noches solo para nosotros, sin niños.

Vamos a restaurantes o shows. En el coche de vuelta, paramos en calles oscuras. A ella le flipa el riesgo. Me chupa la polla mientras pasan autos. Nadie sospecha. Nos corremos follando dentro. Nunca pillados.

El Despertar de la Pasión

Sylvie prueba todo: hasta el culo, que le encanta. Pero nada de corrida en la cara. Contamos fantasías. A ella, lugares exóticos para follar. Yo, variadas. Le como el coño con dos dedos dentro, otros dos en el ano. Se corre rápido. En el culo, se masturba. ‘¿Te gusta que te follen por doble lado?’, pregunto. ‘Sí, joder, sigue’. Me enciende.

Mi lado voyeur sueña con tríos o swinging. Quería meterle un gode mientras la como o follo el culo. Primera vez, se mosqueó: ‘Hay límites’. Me disculpé, bluff. Semanas sin tocarlo. Luego, en pleno polvo, vuelvo. No me echa. Preparamos noche privada. Juego: papeles con ideas sexuales. Mínimo cuatro cada uno. Tiramos al azar.

Mis papeles: sex-shop para accesorio, show live, porno juntos, follar en coche. Los de ella: sex-shop (¡boom!), yo con string todo el día (odio), hotel como adúlteros, coche. ‘¿Todo?’, pregunto. ‘Sí, me da miedo pero tienta’. Acuerdo total.

El día llega. Llego temprano. Ella: ‘Cena en el restaurante entre Pigalle y Montmartre’. Camino a pie después. No sorteo. Ella decide. Cambio y vamos. 20h, luces tenues, poco gente. Cena normal. Pago yo, galante. Ojos brillantes.

La Transgresión sin Límites

Salimos hacia Pigalle. ‘Me da corte el sex-shop’, dice. ‘Si no quieres, vitrinas’. Paseamos. Entra en uno: desierto. DVDs, luego juguetes. Sus ojos brillan en los godos. ‘¿Quieres uno?’, digo. ‘Mira, tamaño de tu polla’. Lo cogemos. Caja indiferente. Fuera, risas tontas. ‘Me has liado en todo’. ‘Aún no’.

En coche: ‘Busca sitio discreto, quiero mamar’. Excitada por shop y juguete. Calle sola. Apaga motor. Bragueta abajo. Chupa fiero. Me pongo duro. ‘Sigue, voy a correrme’. ‘No me gusta en boca’. Pero sigue. Exploto. Se traga todo. ¡Dios! ‘Me lo pagas’.

Casa. Dormitorio. Desnudos. Besos. ‘¿Dónde el gode?’. Bajo almohada. ‘Cómetelo’. Bajo sábanas. Lamo coño, dos dedos. Ano también. Caliente. Dedos en ano y coño. Su mano baja. Gode en clítoris. Entra suave en coño húmedo. Me pongo cachondo.

‘Quiero culazo con gode en coño’. ‘¡Hazlo ya!’. Piernas altas. Penetro ano fácil. Vaivén. Suspiros fuertes. Agarro gode. Doble follada. Gritos. Más rápido, profundo. Ano dilatado, gode hundido. ‘¿Te mola?’. ‘¡Sí, joder, sigue, no pares!’.

Se corre gritando como nunca. Yo aguanto poco. ‘Viene’. ‘Yo también’. Corro en su culo abierto. Ella inunda sábanas. Agotados, abrazados. ‘Gracias, amor. Adoré’. ‘Yo igual. Repetimos’. ‘Sí’. Promesa. Dormimos. Secreto nuestro. Comblado. Verla doble follada, gritando, eterno.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *