En nuestro apartamento en las afueras de París. Me llamo Philippe, vivo en Rennes ahora. Cuarenta y tantos, vida calmada. Demasiado. Pero antes, a los 21, estudiante con Marc. Compartíamos piso. Él salía con Christine, 20 años. Vivía con nosotros. Sabían mi bisexualidad. Ellos partuzeaban. Complices totales. Una noche, strip-poker. Alcohol fluye. Nos quedamos desnudos los tres. Risas picantes. Gages viran a sexo.
Christine entre nosotros en el sofá. Una polla en cada mano. Nos pajea firme. Besos calientes. Piel ardiente, pegajosa de sudor. Le mamo un pezón duro. Marc la devora la boca. Dedos en su clítoris hinchado. Su verga, bestia: 22×5. Ella a cuatro patas. Me la traga entera. Glotis apretando mi glande. Éxtasis. Marc le come el coño. Levanta la cabeza: “¿Chupa bien, eh?”. “Joder, sí, experta”. “Adora pollas, culos, coños”. Me la mete hasta las huevos. Intento su ano. Él guía mi mano a su tronco. La pajeo mientras la folla con dedos.
El despertar de la pasión prohibida
“¿Me chupas?”, pregunta Marc. Asiento. Primera vez tocándolo así. Me ofrece su monstruo. Lo engullo. Christine lame mis bolas. Él empuja mi cabeza. Me folla la garganta. Ahogo, pero aspiro su glande. “Buen chupador, ¿te gusta mi polla?”. Cabeceo sí. “Te vamos a festejar el culo”. A cuatro patas yo. Ella me lame el ano. Lengua profunda. Dos dedos abren mi rosca. Me excita. Saliva lubrica. Gobo a Marc. “Le encanta, mira cómo se abre”. Trae godes. Cuatro o cinco. Me clava uno. Va-et-vient delicioso. Reinos arqueados. Ofrezco mi culo.
Marc se tumba. Mi culo en su boca. Me lame adentro. Godemiché negro me penetra. Le mama su verga. Christine se pone arnés. Chupo su prótesis. Ano dilatado, jugoso. Alternan godes. Más rápido. Más hondo. Luego, doble: los dos a la vez. Grito. Dolor quema. Están quietos dentro. Caricias. Besos en cuello. Frío en espalda. Me relajo. Calor invade vientre. Ondulo. Empiezan suave. Luego fuerte. Me piden chingar. Me astican sin piedad. Erección brutal. Marc me voltea. Pecho contra pecho. Me empalo en su polla. Glotón, abierto. Subo-bajo. Christine nos besa, me la chupa. Él me pela pezones. Corre en mí. Aprieto sus huevos. Eyaculo en su boca.
La pasión sin límites y el secreto eterno
Ducha, champán. Ahora Christine. No anal ella. Besos everywhere menos coño. Se retuerce. Pide. Niega. Labios rozan su sexo rosado, chorreante. Aisselles, muslos, ombligo, nuca, ano, pies. Tetas acero. Mordiscos. Piernas abiertas. Coño en fuego, indecente. Marc entra de golpe, sale. Yo. Dos embestidas. Fuera. Basa busca. Gime, nos insulta. Repetimos tres horas. Caress, penetraciones cortas. Convulsiona. Al fin, la labramos. Orgasmes la rompen. Nos turnamos. Grita. Se deshace. Eyaculamos en su vientre.
Dos años así. Cuartetos con Sylvie después. Amigos-amantes. Marc me abrió el culo a los 17. Complices perfectos. Escapadas en yate con Batiste. Me follaban 4-5 veces al día. Época dorada, sin sida. Hoy, casados, padres. Secreto nuestro. Esposa ignora. Nostalgia me quema. Dieciséis años fiel. Me abro con zanahorias, calabacines. Me pajeo soñando volver.