En mi apartamento del viejo Lille, esa noche de abril del 2002, todo cambió. Llegué flotando en una nube gris. Solène me había dejado el sábado. Frío, con falsa compasión: ‘Seguimos siendo amigos, ¿no?’. La elección presidencial ardía en la uni, pero yo, militante de UNEF, no daba una mierda. Todo terne. Fui a clases como un autómata. Café rápido, cigarro, amphi de Nietzsche. Luego, asamblea. Recuerdos de Solène me asaltaban: su cuerpo desnudo la primera vez. Dolor físico. Biers, risas, distracción.
Romain llegó. Estudiante de historia del arte, de Amiens. Amigos desde la rentrée. Él quería más, yo no. Hete ro puro. Metro juntos. ‘¿Qué te pasa?’, preguntó. Le solté lo de Solène. Agresivo. En la Grand Place, birras y porro bajo la mesa. Lágrimas. Su mano en mi hombro, reculé. ‘Solo amigos’, dijo. Su mirada dulce, frágil. Culpa. ‘Haría todo por ti’, murmuró. Compré birras, reblochon, vino, jamón. Tartiflette esa noche. Me emborraché. Porro enorme al atardecer sobre la citadelle Vauban. Solène, joder, cómo duele. Vacío y vitalidad reprimida.
El detonante de la pasión oculta
SMS a Romain: ‘¿Va?’. ‘Cool, ¿y tú?’. ‘Borracho y colocado’. ‘Si quieres, voy’. ‘No’. Dormí. Mañana, resaca. Metro, capucha, Zarathustra. SMS suyo de medianoche: ‘Si me dices, voy y te chupo’. Temblor en la polla. ‘No’. Cafetería. Discusión con sus amigos gays. Igualdad, no derechos especiales. Luego, solo con él. ‘¿Qué coño fue ese texto?’. Blanqueó. ‘Quiero hacerte bien. Te quiero desde el principio’. ‘Ven a cenar. Pero no para eso. No quiero estar solo’. Añadí: ‘En cambio, una noche de amor’. Me fui sin mirar atrás. ¿Qué mierda dije?
La entrega sin límites y el secreto guardado
Cena: pollo al curry. Él llegó, se lanzó. ‘Despacio’. Birras. Política, elección, abstención. Vino, cigarro. ‘¿Has estado con tíos?’. ‘No. Pero hoy fantaseé’. Risas. ‘Cuéntame fantasías’. ‘A cambio, satisfago una’. Me quité la camiseta. Nervioso. Pantalón, calcetines. Desnudo ante él. Polla semi. ‘¿Te gusta?’. ‘Sí’. Lo besé. Su mano en mis huevos, caricias suaves. Delicia. ‘Camomille’. Desnudo, preparé té, porro. Él de rodillas. ‘No. Yo primero’. Él se desnudó. Huevos depilados, polla bonita. ‘Sueño con chupar polla años’. Lo besé, lamí huevos. Saliva, gemidos. Suave piel bajo mi lengua. Excitado como nunca.
Intercambiamos porro. Él me chupó. Huevos en boca, polla entera. ‘Di que adoras mi polla’. ‘Adoro chupar tu polla’. Para. Abrazo. ‘Fantasía: ser tu esclavo’. ‘Yo: Solène viéndome chuparte’. Ducha. Jabón mutuo. Dedo en mi culo. Temblor. ‘A rodillas. Besos pies, huevos, polla’. Obedeció. Fervor. Cama. Lo chupé entero. ‘Avísame’. Sobre mi cara, le pajero. Semen caliente en mejillas. Ojos cerrados. Éxtasis prohibido. Transgresión pura. Nadie sabe. Secreto mío. Osa y vive.