Skip to content

El Abrazo Prohibido en el Desván

Desván de la casa de mis padres. Puerta chirriante. Olor a polvo viejo, moho y recuerdos rancios. Subo las escaleras de cuatro en cuatro. Cierro el loquete que puse a los dieciséis. Refugio de adolescente. Nada ha cambiado. Polvo acumulado. Telarañas. El viejo sofá en su rincón gime bajo mi peso. Nube de polvo pica en los ojos. Toso. Miro por la ventana sucia. Froto el vidrio con el antebrazo. Abajo, en el jardín, mi padre entretiene a mis hijos. Perfecto abuelo.

Cojo los cuadernos amarillentos de la estantería. Me dejo caer en el sofá. Páginas con garabatos juveniles. Sueños azules. Vida posible. Pero las últimas están en blanco. Vacías. Como mi existencia ahora. Tres años vagando. Sin trabajo. Fachada de marido feliz. Esposa en el hospital. Niños indiferentes. Lágrima rueda por mi mejilla. Salada. La lamo. Sabe a infancia herida. Otra cae. Y otra. Llanto desatado. Me encojo. Brazos alrededor de las rodillas. Cara hundida. Sollozos largos sacuden mi cuerpo. Me vacío.

El Despertar de la Pasión Oculta

No oigo la puerta. Mano cálida en mi pelo. Levanto la cabeza. Rostro empapado. Padre. Brazo extendido. Dedos acarician. ‘Llora, hijo. Es bueno llorar’. Su voz grave. Mano en mi nuca. Me atrae. Cabeza contra su hombro. Piel tibia. Olor a aftershave mezclado con sudor agrio. Barba pincha mi frente. Nariz roza su cuello. Calor sube. Lágrimas mojan su camisa. Hoquets rompen el silencio. Su mano pesa en mi mejilla. Brazo aprieta más. Cuerpo pegado al suyo. Carne contra carne. Corazón late fuerte. Bajo mi pantalón, endurezco. Interdicto. Prohibido.

Se queda quieto. Disfruto. Abuso. Su protección. Raro. Anhelado desde siempre. Lágrimas redoblan. Mojan su cuello. Gota tras gota. Sabor salado en mi lengua. Él murmura. Vida como sendero de montaña. Subidas, bajadas. Mujeres cambiadas. Émancipadas. Yo, pegado a su piel. Huelo su hombría. Sudor fresco. Pulso en su yugular. Mano en mi mejilla baja un poco. Roza mi oreja. Dedos queman. Mi polla pulsa. Dura. Contra su muslo. ¿Lo nota? No se mueve. Habla de roles invertidos. Hombres en casa. Mujeres al mando. Yo, perdido en sensaciones. Piel erizada. Respira hondo. Pecho sube y baja. Fricción sutil.

La Transgresión sin Límites

Intento hablar. Dedos en mis labios. Silencio. Continúa. Mujeres pragmáticas. Nosotras, cavernícolas reunidos. Su aliento caliente en mi pelo. Cabeza en su hueco. Hago cuerpo con él. Carne viva. Deseo arde. Mano aprieta mi hombro. Pulgar roza nuca. Electricidad. Bajo, tiemblo. Excitación prohibida. Padre. Hijo. Frontera rota. Lágrimas cesan. Pero calor crece. Brazo nos funde. Un solo ser. Susurro soluciones. Hablar con esposa. Niños. Asociaciones. Yo, absorto en su olor. Sudor íntimo. Dureza presionando.

Se levanta. Abrazo fuerte. Acero en brazos. Mirada profunda. Baja los ojos. Bajamos. Sol limpia ideas negras. En la escalera, brazos abiertos. Niños corren. Los aprieto. Olor a hierba y sudor infantil. ‘Os quiero’. ‘Y nosotros a ti, papá. Siempre’. Secreto guardado. Polvo del desván en mi piel. Sudor seco. Dureza apagada. Satisfacción viscera. Osé. Viví el tabú. Nadie sabe. Solo aquí. Intensidad pura. Transgresión mía. Para siempre.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *