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La Noche en que mi Esposa Chupó la Polla de mi Mejor Amigo

En el apartamento de Patrick, después de la cena. El aire huele a cognac caro. Maya se deja caer en el sillón. Su falda sube hasta el ombligo. Ríe tapándose la braguita. Está pedo, juguetona. Coño, qué caliente. Patrick saca copas. Vierte el licor. Maya lo bebe de un trago. ‘No es pis de gato’, le digo. Ella: ‘Fortuito, pero rico’. Sus mejillas arden. Le digo que se ve la ropa interior. ‘¿Grave?’, responde. Abre las piernas. Muestra la braguita. Patrick: ‘Quítatela, sería más excitante’. Maya pasa las manos bajo la falda. Levanta el culo. Desliza la tela. La tira al suelo. Abre las piernas de par en par. Su coño peludo, labios hinchados, brillando de jugos. Mouille como una puta. Patrick babea, ojos fijos. Yo, tieso como palo. ‘¿Os gusta?’, pregunta ella sonriendo. ‘Más que eso’, digo. ‘Mi minita no es nueva para ti’, me pincha. ‘Pero exhibirla ante él… me pone a mil’. El pulso acelera. El prohibido quema. Ella duda, pero su coño dice sí. Nos mira buscando luz verde. Silencio eléctrico. Quien calla, otorga. Patrick se acerca cuando ella croquea el dedo.

Maya posa la mano en su bragueta. La masajea. Desabrocha. Mete la mano. Saca la verga tiesa. La menea suave. Baja pantalón y bóxer. Me mira desafiante. Se la mete en la boca. Joder. Mi fantasía viva. Su polla, rosada, recta, más fina que la mía. Dieciocho centímetros míos contra eso. Ego a salvo. Pero ella la engulle entera. Garganta profunda que nunca me dio. Chupa del glande a las huevos. Mira a Patrick, luego a mí. Bombeada experta. Masajea las bolas. Patrick gime. No aguanta. Quiere avisar. Tarde. Maya ralentiza. Traga cada chorro. Limpia el glande con lengua. Sale la verga aún dura. Me guiña, satisfecha. Orgasmos virtuales hechos carne. Su coño gotea. Yo, a punto de reventar en el pantalón. La transgresión nos consume. Piel erizada, corazón latiendo fuerte. El tabú roto de golpe.

El Despertar de la Pasión

Nada será igual. Maya abrió la caja. Pero el secreto queda entre nosotros. Patrick calla, atónito. Yo, orgulloso y celoso. Ella, radiante, puta por una noche. Regresamos a casa en silencio. Manos entrelazadas. El recuerdo quema dulce. Mañana, él será solo amigo. Pero en la cama, su nombre volverá. Oserlo fue glory. El placer del límite cruzado. Nadie sospecha. Mi obsesión: verla salope. Satisfecho, pero ansioso por más. El interdito nos une más.

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