En la habitación de Jean-Philippe, arriba, lejos de las risas navideñas. Sophie me envía con su hijo para ver un dibujo. Sobre su cama, mi retrato coquetea con lo erótico. Me excita. Él se sonroja. Intrigada, hurgo en sus papeles. Croquis míos en bikini diminuto. Luego topless. Más allá, escenas de sexo explícitas. Yo a cuatro patas, montada. Fotos impresas de mí. Mi corazón late fuerte. El tabú me moja.
Él balbucea, rojo como tomate. Lo calmo. Flatters me. Le digo que dibuja bien, que fantasear es normal. Pregunto si hay más. Sí. Escenas torridas. Su polla exagerada en los dibujos. Río. ‘Has inflado tu verga’. Se retuerce. ‘No estoy dotado’. Ordeno: ‘Muéstramela’. Ahí está, semierecta, gruesa. La miro. Normal, ancha. Se endurece bajo mi mirada. El aire vibra de prohibido.
El despertar de la pasión
Me siento en su cama. Agarro su verga caliente. Palpita. La meneo suave. Él gime. Bajo mi escote, libero mis tetas. Él las toca, ansioso. Dedos en pezones. Yo aprieto más. Le bajo los pantalones del todo. Sus huevos pesados. Lo chupo. Boca llena de joven virgen. Lengua en glande. Él tiembla. ‘¡Voy a correrme!’. ‘Hazlo en mi boca’. Jet tras jet, líquido, no salado. Trago todo. Limpio con labios. Él suspira, vacío.
Sus manos devoran mis tetas. Mordisquea. Lo modero. ‘Basta, abajo hay gente’. Pero él ruega más. Le beso fugaz. Bajo sigilosa. Nadie nota. Bailo collé-serré con todos, incluido él, ahora seguro. Siento su erección nueva contra mí. Padres miran, marido también. Secreto palpita.
La pasión sin límites
Días después, lo desvirgo en mi casa. Luego hotel. Le enseño todo. Ahora, en mi cama, cuarta lección. Él lame mis tetas. Manos expertas, aún torpes. ‘Gracias, Madre Noël’. Río. A cuatro patas. ‘Fóllame como a una puta’. Dudoso. Insisto. Entra. Agarra caderas. Pistonea fuerte. ‘¡Más! ¡Soy tu zorra!’. Clavadas en carne. Insultos salen: ‘¡Toma, puta!’. Me sacude. Nichos bailan. Masturbo clítoris. Él ruge, inunda. Yo exploto.
Después, limpiamos. ‘No con todas, aprende a leerlas’. Asiente. Sophie nota cambio: ‘Lo pusiste en vía’. Río. Él tiene harén juvenil, pero vuelve a mí. Primavera, aún me folla salvaje. Secreto intacto. Satisfacción de haber osado. Transgresión me rejuvenece. Nadie sospecha.