En el salón de Aurélie. Sudor en la piel. Cuerpos desnudos por todos lados. El aire huele a sexo y pizza fría. Mi mano se hunde entre las piernas de Aurélie. Froto su coño húmedo con billetes de cien dólares. Crujientes. Verdes. Falsos como mi fortuna repentina. Ella gime. Arquea la espalda. Sus tetas rebotan contra mi pecho. ‘Gufti, joder, qué vicio’, susurra. Azura y Pandore me miran. Ojos hambrientos. Se acercan. Lamen mis hombros. La pila de billetes cruje bajo nosotros. Bazouk sigue en su théière, imprimiendo dólares. Ignorante. Millones falsos para mi placer.
El roce del papel en su clítoris la enloquece. Aurélie se retuerce. Me agarra la polla dura. La aprieta. Duele rico. ‘Más, cabrón, métemelos’. Empujo un billete dentro. Mojado al instante. Ella chilla. Azura se une. Su lengua en mi cuello. Mordiscos. Pandore lame los pezones de Aurélie. Cuatro cuerpos enredados. Piel contra piel. Sudor resbalando. Mi verga palpita. El secreto me excita. Dinero sucio. Genio engañado. Transgresión pura. Aurélie cabalga mi mano. Billetes empapados salen y entran. Grita. Se corre. Chorros calientes en mi palma.
El Despertar de la Pasión Prohibida
La tiro al suelo. Sobre los dólares. La penetro de un golpe. Fuerte. Profundo. Su coño aprieta como un puño. Azura se sienta en mi cara. Su culo perfecto. La chupo. Dulce. Salada. Pandore monta mi pecho. Frotándose. Gemidos everywhere. Aurélie rebota. Tetas saltando. ‘¡Fóllame más duro!’. Empujo. Golpes secos. Carne chocando. Sudor volando. Cambio. Azura en mi polla. Estrecha. Caliente. Pandore besa a Aurélie. Lenguas enredadas. Yo las miro. Dios. Mi harén. Bazouk murmura algo. No importa. Sigo. Azura grita. Se corre. Leche mía dentro. Pandore la sigue. Aurélie lame todo. Limpia pollas y coños. Billetes pegados a la piel.
Otra ronda. Yo de rodillas. Azura y Pandore chupando mi verga. Dos bocas. Lenguas rápidas. Aurélie detrás. Dedos en mi culo. Prostatándome. Explosión cerca. Me corro. Chorros en sus caras. Tragan. Ríen. Cuerpos exhaustos. Apilados en billetes. Pegajosos. El genio sigue trabajando. No sospecha. Nuestros millones. Nuestro secreto. Aurélie susurra: ‘Somos ricos, Gufti. Y follamos como dioses’. La beso. Sabor a sexo. Satisfacción total. Osé lo imposible. Genio esclavo. Mujeres mías. Fortuna ilícita. Nadie juzga aquí. Mi placer oculto. Intacto. Perfecto.