Skip to content

Despertar Prohibido en los Áticos: Mi Aventura Secreta con Pascal

En los áticos de la casa de mis padres. Me llamo Julien, tengo 31 años. No soy fan de los fines de semana en el campo. Mis padres jubilados viven aquí. Vengo a veces. Esta vez, reunión familiar por la primavera. Una decena de personas. Almuerzo el sábado. Me alegra ver al grupo. Sobre todo a Pascal. Amigo de la familia. Mayor que yo. Tuve una aventura con él el año pasado. En la misma reunión. No sé si repetirá. Ojalá. Nos entendimos rápido. Yo pasivo. Él activo. Dominante. Me encanta. Me dejo guiar. Me excita a morir. Me afeité la polla y huevos por si acaso. Como a él le gusta. Salí temprano en coche. Llego antes. El grupo viene en una hora. Papá me recibe. ‘Hola Julien, llegaste pronto’. ‘Sí, salí temprano por los atascos’. Mamá prepara el almuerzo. Ofrezco ayuda. Me echa con cariño. ‘Ve a descansar, las habitaciones están listas’. Subo a los áticos. Sobre la terraza. Dejo el velux abierto. Por si duermo, oigo las voces. Me pongo cómoda: slip y camiseta. Me duermo al instante. No oigo llegar a nadie. Grincha la puerta. Alguien entra. Se acerca al cama. ‘¿Ya durmiendo, Julien?’. Voz de Pascal. Me empalmo al segundo. ‘Subí a lavarme las manos. Tu madre dijo que estabas siesta arriba’. ‘Hace tiempo que no me despiertas así’, digo sonriendo. Se sienta al borde. Mano en mi slip. Sobre la polla. Lo esperaba en secreto. No estaba seguro. Él va directo. ‘¡Estás duro ya, cabrón!’. ‘Chist, bajo está todo el mundo’. Señalo el velux. Sonríe malicioso. ‘No hagamos ruido. ¿Podrás callar tú?’. Olvidé cómo me hace gritar. Debo resistir. Me acaricia por el slip. Me la menea. Bajo el slip a las rodillas. Polla en su mano. ‘¡Estás afeitado! Te lameré todo’. Me pajea. Se arrodilla. Polla contra el vientre. Lame huevos. Los chupa uno a uno. Divino. Engulle la polla. Aspira fuerte. Como antes. Slip al suelo. Mano bajo mis nalgas. Controla mi cadera. Respiro agitado. ‘Para, para’. Me siento al borde. Quiero chupársela. Su polla hermosa. Desabrocho su camisa. Él mi pantalón. Saco su verga del slip. Dura. Linda. Lamo glande. Beso. Froto labios. Engullo. Aspiro hondo. Él acaricia pelo. Luego fija mi cabeza. Marca ritmo. Se hunde más. ‘Así, chúpame a fondo’, susurra. La tengo en garganta. Oigo a mamá. ‘¡Julien!’. Pascal sale. Me asomo al velux. T-shirt puesto. Normal desde abajo. Casi todos ahí. ‘Bajamos en 20 minutos. Dile a Pascal, está en el baño’. Voz temblorosa. Pascal escondido. Me la chupa mientras hablo. Intento normal. Pone gel en mi raja. Anillo. Mamá se va. Lo miro aterrado. ‘¡No hay tiempo!’. ‘Sí hay. Para abrir boca’. Me calienta tanto. Quiero su polla. Pero ajustado. ‘Luego, sé discreto’. ‘Iré suave. Tengo ganas de follarte ya. Lubrícate mientras pongo condón’. A cuatro patas. Gel en culo. Dedo. Dos. Dilato. Él lubrica polla. Glande en rosca. Ecarte nalgas. Entra lento. No grito. Mitad dentro. Placer sube. Muerdo almohada. Acelera. Hasta la base. Vientre azota culo. Se inclina. Susurro: ‘Me flipa empalarte. Culito precioso’. Ralentiza. Entra hondo, suave. Me vuelve loco. Golpe final. Corre en condón. Justo. Se retira. Mamá grita: ‘¡Julien, a mesa! ¿Dónde Pascal?’. Aún a cuatro. Recupero. Él azota nalgas. ‘Vamos, culito. Fuerzas para lo que viene’. Mediodía. Ya me folló. Solo aperitivo. Promete más. El riesgo me enciende. Abajo, risas. Nadie sabe. Bajo con él. Sonrisa normal. Secreto intacto. Satisfacción plena. Osé. Viví el tabú. Intensidad pura.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *