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La Noche del Incendio: Placeres Prohibidos en las Sombras

Domingo 6 de noviembre. Diez de la mañana. En mi patio trasero, no puedo dormir más. La noche pasada gira en mi cabeza. Me levanto. Desayuno rápido. Tengo que escribirlo todo.

Todo empezó a la una. Vuelvo de un cuscús con amigos. Hablamos de los disturbios en la banlieue. Mil coches quemados. Milicias. Risas, sobre todo con Cathy de Clichy. ‘¿Vendrías a mi barrio?’, bromea. Aparco en mi patio. Mi barrio es tranquilo, lejos de ‘la Dalle’.

El despertar de la pasión: el fuego que lo cambia todo

Ruido de botellas rotas. Dos chavales con capucha en la plaza. Me acuesto. Ardisson en la tele. Duermo poco. A las dos y cuarto, voces. Luces naranjas en el techo. Girophares. Me asomo. ‘¡Mierda, han prendido fuego!’ Contenedor ardiendo contra mi muro. Coche de policía bloquea la calle. Llamas pequeñas, pero crecen rápido.

Mi coche está cerca. Corro en bata. Pies descalzos sobre grava. Duele. ‘¿Agua?’, grito a los polis. ‘¡Sí!’. Estiro la manguera por el muro. Jet potente. Vapor denso. Crujidos. Voces duras con los chavales. Nadie más sale. Solo yo.

Vapor revela un rostro femenino. Fathia. Ojos vivos, mediterráneos. Me mira. Mi bata abierta. Mi polla expuesta. Congelo. Ella no dice nada. Crítica y excitación chocan. Cierro rápido. Río nervioso. ‘Más manguera’, digo. Retirada estratégica. Me excito más.

Ella aparece. ‘¿Viste algo?’, grita. Risas compartidas. Doble sentido. Oscuridad entre muro y tilo. Su mano fría en mi muslo. Sube. Agarra. Pequeña, pero firme. Me masajea. Calor sube. ‘No ocultes nada’, ordena. Va-et-vient experto. Me aprieta contra el árbol. Espinas en pies. Ignoro.

El acto sin límites: carne, riesgo y éxtasis

Silueta oculta. ¿Complice? Radio: ‘Fathia, vámonos’. Luz ciega. Se va. Tensa, listo para explotar.

Silueta huye. La agarro. Nadia. De la assoc’, calendarios. Tiembla. La abrazo. Se abandona. Mi polla contra ella. Mano en su culo frío. Bajo pantalón. Humeda. Caliente. Su mano me toca. ‘Quería verte correrte con la poli’. La giro. Manos en árbol. Preservativo viejo. Entro lento. Profundo. Gime.

Poli habla del tubo. ‘No te molesto’. Ella ríe. La follo fuerte. Carne contra corteza. ‘¡Todo!’, grito. Eyaculo dentro. Boca tapada. Respiramos. Se va. Silencio.

Veinte horas después. Escribo para no soñar. ¿Fantasía? Elige tú. Malheur trae placer. Ahora, a curar esta espina en el pie.

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