En la habitación del pequeño hotel, a unos kilómetros de mi ciudad. Miércoles por la tarde. Llevo meses viéndome con mi amante, un profesor. Nuestros encuentros son puro sexo. Compartimos fantasías que nos encienden. Hace semanas, él sueña con ‘prestarme’ a un colega. Yo respondo con ironía: me sometería.
Esta vez, lo espero en lencería sexy. Mi móvil vibra. Es él. No puede venir. Decepción brutal. Este es mi único escape semanal. Pero me deja pasmada: lo reemplaza un compañero del instituto. No bromea. Llega pronto. Hora de hacer realidad su fantasía. Debo complacerlo, contárselo todo después. Me venda los ojos y espere en la cama. Cuelga. Me quedo sentada, atónita. ¿Cómo se atreve? Pero me conoce. Siempre quise entregarme a un desconocido. Que me folle. Contarlo luego. Me excita como loca.
El despertar de la pasión y el detonante
Agarro mi bufanda. Oscuridad total. Corazón latiendo fuerte. Me tumbo. Piernas y brazos abiertos. Espero. Eternidad. Minutos. Puerta se abre. Pánico. Quiero huir. Pero el deseo gana. Se desnuda. Silencio. Matelas se hunde. Mano fría acaricia mi sujetador. Lo sube. Roza pezones. Soplo caliente. Baja. Levanta mi culo. Quita el tanga. Lo huele.
Manos separan mis muslos. Soplo en mi coño depilado. Lengua lame. Dedos abren labios. Me devora con maestría. Gimo. Busco su cabeza. Para. Coloca mis brazos. No tocar. Sigue. Me bebe. Me folla con la lengua. Me corro en su boca. Tiemblo. Grito. Orgasmos brutal.
Me tira de los pies. Se pone a horcajadas en mi cara. Olor a polla. Glande roza labios. Entra lento. Profundo. Gruesa, no enorme. Se sienta. Me ahoga. Folla mi boca. Sin palabras. Náuseas. Va hondo. Chorros calientes. Trago. No todo. Corre por barbilla. Quiero limpiarme. No. Recoge semen con dedos. Me los hace chupar. Suco. Pela pezones. Gimo. Los saca. Me voltea. Boca abajo. Piernas abiertas. A cuatro patas. Culito arriba. Silencio pesado. Me mira el culo. Remuevo. Me corrige seco.
El acto sin límites y el secreto guardado
Manos en nalgas. Separa. Lengua en ano. Caliente. Lamida larga. Dedos. Dos. Gimo. Me hurga. Quiero su polla. Enculo ya. Me hace chupar dedos del culo. Obedezco. Glande en entrada. Empuja fuerte. Grito. Me taladra el culo. Huevos golpean. Salvaje. Me aplasta. Pienso en mi amante. Le contaré todo. Me corro frotando clítoris. Él eyacula dentro. Lleno mi culo.
Se retira. No moverse. Se viste. Voz rompe silencio: ‘Eres un afortunado, le encanta el culo. Llámame cuando quieras… Señora, placer follarla’. Arranco venda. Luz ciega. Puerta cierra. Mi amante se levanta del sillón. ‘Pequeña puta, no te resististe’. Estaba ahí todo el tiempo. ‘Me has puesto cachondo. Mi turno’. Me folla excitado.
Llego tarde a casa. Marido ausente. Ducha larga. Borro rastros. Secreto intacto. Satisfacción total. Osé. Vivo.