En la plaza de Saint-Fondu-en-Bouse, bajo un cielo pesado, el bistró huele a vino agrio y madera vieja. Me siento con Jeannot, mi cuñado, su bigote temblando. Bebemos rojo. Hablamos del banco maldito. Ese que obliga a confesar secretos al posar el culo.
Sus ojos brillan. Yo trago saliva. Recuerdo 68. Estábamos borrachos. Peleando por un tiercé. Nuestros cuerpos chocan. Sudor. Aliento a ricard. Sus labios cerca. Mi polla se endurece. ¿Qué coño? Él es mi cuñado. Hetero como yo. Pero el vino quema.
El despertar de la pasión
Hervé, digo yo mismo en mi cabeza. No pienses en eso. Pero el banco llama. Jeannot insiste: “¿Te sientas?”. Mi corazón late fuerte. Excitation prohibida. Imagino su casquette ladeada. Me da escalofríos en la verga. Sudor en la nuca. Quiero confesar. Sentir el rush.
Francine irrumpe. Regaña. Se va. Jeannot baja la voz: “¿Y si la hacemos sentar?”. Planean. Yo participo. Pero dentro, ardo. El banco es mi oportunidad. Mi obsesión secreta. Ese beso. Sus labios ásperos. Mi lengua explorando. Duro contra duro.
Tarde. Plaza dorada. Finjo ciática. Gimo. Francine llega con moras. Ve el cartel torpe: “REPOSE VUESTRAS NALGAS AQUÍ – ASIENTO PARA MUJERES”. Lo arranca. Se sienta. Confiesa: chevilles a un alemán. Jeannot explota. Risas. Pero yo tiemblo. Mi turno.
El acto sin límites y el secreto guardado
Orgullo herido. Me planto. “Nada que esconder”. Me siento. Madera dura bajo el culo. Calor sube. Tres segundos. Boca se abre. Palabras salen: “Besé a Jeannot en el 68”. Silencio. “Borrachos. Pelea. Le di un morreo. Él no recuerda. Me gustó. No homo, pero… su casquette torcida me pone la piel de gallina”.
Revivo. Sus labios. Gruesos. Barbilla raspando. Lengua invadiendo. Saliva mezclada. Manos en su pecho. Pelo áspero. Mi verga tiesa contra su muslo. Él gruñe. No para. Beso largo. Duro. Sudor goteando. Corazón desbocado. Prohibido. Cuñado. Hombres. Sociedad juzga. Pero joder, qué rush. Polla palpitando. Casi me corro ahí.
Jeannot petrificado. Mandíbula caída. Francine ríe. Yo salto. Cara roja. Corro. Él me persigue. “¡Explica, cabrón!”. Plaza en caos. Pero dentro, euforia. Lo dije. El banco sacó la bestia. Sensación visceral. Carne contra carne. Secreto vivo.
Noche. Solo en mi cuarto. Mano en la polla. Revivo el beso. Dura. Explosión. Semen caliente. Satisfacción. Nadie sabe más. Jeannot evita mi mirada. Pero yo sé. Oso. Transgredí. Vivo el vicio en silencio. El banco guarda mi alma. Mi placer oscuro. Nadie sospecha. Soy Anónimo. Y ardo por más.