En la ladera calcárea plana, bajo el gran pino marítimo, lejos del camino. La falla domina el lago azul. Vincent y yo, Michel, acabamos de correr seis kilómetros. Él, más grande, masivo, jadea detrás. Yo corro ligero, flexible. Sudamos a chorros. Quitamos camisetas, zapatos, calcetines. Los dejamos secar al sol. Nos tumbamos a la sombra.
Hacía calor. Fin de primavera. El internado nos atrapa lejos de casa. Amigos cercanos. Hablamos de todo. Masturbación incluida. Compartimos Newlook. Pero algo más bulle. El otro día en las calanques de Cassis, vi su mirada en mi cuerpo bronceado, mi bañador negro. ¿Se excitó por mí? Esa noche, me toqué pensando en su polla.
El Elemento que lo Desencadenó
Adosado al rocher, Vincent me observa. Pectorales definidos. Abdominales marcados. Muslos fuertes. Pies bonitos. Todo rubio, bronceado. Mi short se abre. Sin slip. Mi verga reposa sobre vello dorado. Él la ve. Su respiración acelera. Respuestas evasivas. Se toca. Glande fuera. Dos dedos la acarician.
Lo oigo. Haletos amplificados por las rocas. Miro rápido. Mi polla expuesta. Él se masturba mirándome. Me paralizo. Luego, un cosquilleo. Mi verga tiembla. La dejo hincharse fuera del short. Inmóvil. Silencio.
Vincent atónito. Mi erección crece. Glande medio asomado. Quiere tocarla. Acelera su mano. Casi eyacula.
—¿Vincent, te estás pajeteando?
Sin esperar, bajo el short bajo los huevos. Toda mi polla tiesa a la vista. Índice en la vena del glande. Roto despacio. Bajo hasta los huevos. Subo suave. Repito.
La Pasión sin Límites y el Secreto Guardado
Él se detiene. Orgasmo abortado. Me mira hipnotizado. Mi toque delicado, femenino. Él imita, ligero. Mi cabeza atrás. Labios entreabiertos. Sudor en torso. Pezones duros. Piernas flexionadas. Bassin libre. Índice acelera. Vibra en la base del glande. Presiona fuerte.
Sperma sale en chorros. Blancos sobre piel bronceada. Pétalos al sol. Polla palpita. Dedo resbaladizo sigue. Suspiro largo. Músculos tensos.
Vincent se dobla. Eyacula conmigo. No lo nota. Contracciones profundas lo ciegan.
Se endereza. Me giro. Sonrío. Su mirada nueva. Quiere besarme. Nadie lo sabe. Nuestro secreto. Intensidad prohibida. Placer visceral. Osa más la próxima.
Sudor seco. Corpos exhaustos. Vistazo al lago. Recogemos ropa. Caminamos de vuelta. Silencio cómplice. En el internado, todo normal. Pero dentro, fuego nuevo. Transgresión pura. Nadie sospecha. Mi obsesión crece. Solo aquí la confieso.