Skip to content

Vendí mi alma por follar con Luciférine y engañé al diablo

En el camino primaveral desde el castillo de la condesa Gudland al monasterio de Saint-Frusquin. El sol calienta mi bure. Acabo de dar la extremaunción. La vieja murió en paz. Camino solo. El aire fresco me excita. Piernas libres tras meses de encierro. Sifflo. Miro flores. Árboles. Pero falta algo. Mi polla palpita. Quiero una hembra carnosa. Gironda. Follarla en la hierba. Sin remordimientos. La bultito crece en mi entrepierna. Dura. Gruesa. Nadie alrededor. Busco un rincón. Me la voy a pajear. Fuerte. Cinco contra uno. Sudor en la frente. Entonces aparece él. Un tipo raro. Rubio. Piel morena. Ropa chillona. Roja. Rosa. Zapatos de lagarto. Mira un libro extraño. Habla solo. Francés raro. “Un momento, termino el dossier”. Luego inglés. Me confunde con otro. Fuma. Azufre. Cambia. Cuernos. Cola. Piel púrpura. Lucifer. En persona. “¿Me reconoces, Alain Gavin? Quiero una mujer para tu verga nudosa”. Ofrece succubos. A cambio de mi alma. Río. “Ni tú puedes darme una hembra que valga eso”. Se enfada. Transforma. Se vuelve rouquine. Tetazas firmes. Cintura fina. Culo perfecto. Coño pelirrojo. Clítoris colgante. Humedecido. Piernas de diosa. Piel lechosa. Pelo rizado hasta el culo. Mi polla duele. Más dura. Pierdo la cabeza.

💸Conviértete en modelo webcamMás del 50 % de los ingresos · Pagos diarios · 60 M de visitas/díaSaber más →

Me acerco. Sudor. Ella posa. Contrato en mano. Pluma de pavo real. “Firma, cura. Olvida a las campesinas. Te haré gozar”. Tetas llaman. Culo pide nalgadas. Boca, culo, coño: invitación. Follado para follado. Agarro el papel. Pincho dedo. Sangre. Firma. Desaparece en humo. Luciférine sonríe. Se pega. Mano en mi bulto. “¿Sabes usarla?”. Beso. Lenguas. Manos en su melena. Bajo a nalgas. Redondas. Suaves. Aprieto. Bajo más. Tetas enormes. Blancas. Pezones rojos. Duros. Chupo. Lamo. Devoción. Gime. Bajo al vientre. Al coño. Abierto. Húmedo. Perfume. Lamo labios. Clítoris. Tiembla. Chorrea. Piernas. Pies. Me levanta. Levanta mi bure. Mi verga: gruesa. Larga. “Oh”. La lame. Embucha. Toda. Imposible para mortal. Lengua juega. Bólas peludas. Paraíso. Me tumba. Guía mi polla. Entra. Calor. Humedad. Lento. Acelero. Fuerte. Tetas en boca. Gime. Me aprieta. A cuatro patas. La clavo. Culo divino. Dedo en ano. Entra suave. Ritmo. Doble. Cambia. Polla al culo. Amplio. Fuerte. Grita placer. Vuelvo al coño. Tetas colgando. Sudor. Gime. Frustrada. Cambios la joden. “¡Quiero correrme!”. “Pierdo alma. Me ablando”. Miente. Sigue. “¡Te devuelvo el contrato!”. Aparece. “Anulado”. Sonrío. La reviento. Grita orgasmo. Brutal. Boca en mi polla. Glotona. Sucia. Trago todo. Leche amarga. Me empuja. Vuelve diablo. Limpia semen. Huye. Risa del cielo.

El despertar de la pasión / el elemento desencadenante

Vuelvo al monasterio. Tardísimo. Hermano Jacques abre. Boquiabierto. Auréola brilla. Luz santa. Olor a azufre. Secreto guardado. Goce eterno. Osé. Gané. Polvo demoníaco. Alma salva. Santidad cachonda. Hoy ruegan a San Alain Queutard. Impotentes. Precoce. Milagros. Iglesia olvida. Pueblo recuerda. Mi vicio: transgresión. Intensidad prohibida. Solo aquí lo cuento. Anónimo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *