En la sala de formación del hotel, los cordones de mis zapatillas se enredan. Me doblo, piernas tiesas, jean en los tobillos. Apenas rozo mis pies con las yemas. Mi raja expuesta tiembla. Las chicas ríen, mis nalgas saltan. Soledad helada. Imploro permiso para sentarme.
Tu voz corta: ‘¡Basta, señoritas! ¡Recreo terminado!’ Silencio. Cyrielle acude, desata los nudos. Me apoyo en su hombro. Libera mis pies del jean y bragas arrugadas. Desnuda, pero como ‘rica turista’, me siento cómoda.
El despertar de la pasión prohibida
Cyrielle me gira hacia la sala. Nadie me mira; te observan a ti, tensas. Entra la anfitriona. Sorprendida por mi desnudez, ofrece la merienda. Tú la usas: envía a Cyrielle con mis ropas a lavar. Invitas a la señora C*** a quedarse. Sus ojos brillan. Ves su retraso de la prima. Planeas algo perverso. Otra espectadora sabe de mi lencería.
‘Primer escenario’, dices. Preguntas: ¿quién ha tenido sexo lésbico? Rubores. Ninguna responde. ‘Vestid a Chantal, Marie.’ Marie me mide, quita su braga ante ti. Te la da. La olfateas después. ‘¡Estabas excitada con el striptease!’ Risas tontas. Castigo: ¡todas bragas a los tobillos! Patricia empieza, sin braga, solo protector. Otras imitan, jeans abajo, rajas al aire.
Me visten: slip de seda aprieta mi coño hinchado. Marie ajusta mis pelos rebeldes, dedos en mi ingle. Huele mi humedad. Tablier para ellas, decencia mínima. Entro en rol: ‘¡Urgente mi servicio!’
Magali, soubrette. Sugiere baño y masaje. Abre mampara, llena tina. Céline trae bandeja. Me desvisten lento. Sus pulgares despegan seda de mis labios. Piernas abiertas, su cabeza en mi pubis. Empujo cadera; presiona tierno mis vulvas. Calor sube.
Señora C*** irrumpe con Cyrielle. Tú inspeccionas bragas: una chica se sonroja, avergonzada. Magali me quita sujetador, soporta mis tetas pesadas. Baja slip, palmas en muslos. Levanto pie; su mano quema en rodilla. ‘Piel sensible, Madame.’ Huele mi flujo.
El acto sin límites en el baño
Céline balbucea con té. Miro su vestido abierto: sin braga, forma clara. Me masturbo ante ella, dedos en clítoris. ‘¡Hambre y sed!’ Ordeno: bandeja al borde tina. Tú reprendes a Céline.
Entro al baño caliente. Magali pide quitarse ropa. Sí. Desnuda: triángulo negro, labios rosas en piel morena. ‘Cuerpo delicioso, faja perfecta.’ La devoro con ojos. Se acerca. Tetas firmes, pezones largos rosados.
‘Quítate el sujetador.’ Lo hace. ‘Deliciosas como las frutas.’ Chupo fresas, lengua sugerente. ‘Joven, fresca.’ Toca mis labios: depilada total, salvo triángulo. ‘Aline verifica higiene diaria. Castigos grupales.’ Sincera, la creo.
El clímax en la bañera. Magali entra, masaje y afeitado íntimo. Dedos en su raja: carne firme, pulso bajo yemas. Huele a miel especiada. Mis tetas flotan, coño palpita. Toques prohibidos, miradas de chicas. Transgresión pura.
Señora C*** jadea, testigo. Placer culpable me inunda. Nadie fuera sabrá. Oso esto en secreto. Satisfacción ardiente: vivo mi vicio oculto, libre aquí. [A seguir]