Obsesión por el culo de Dorothée: Mi placer prohibido
En la calle, un lunes banal. Dorothée, 28 años, bibliotecaria libre, pedalea colina abajo. La saludo. Charla ligera, risas. Se va. En dancer, piernas tensas. Baja su culo sublime sobre la silla puntiaguda, inclinada. Desliza…
