II – Una puesta en situación reconfortante
En la sala de formación del hotel, los cordones de mis zapatillas se enredan. Me doblo, piernas tiesas, manos apenas rozan mis pies. El vaquero en los tobillos me atrapa. Mi raja expuesta tiembla. Las…
En la sala de formación del hotel, los cordones de mis zapatillas se enredan. Me doblo, piernas tiesas, manos apenas rozan mis pies. El vaquero en los tobillos me atrapa. Mi raja expuesta tiembla. Las…