La Mosca Voraz: Mi Pasión Prohibida por Espiar lo Inconfesable
En la cocina apestosa de Yoyotte, húmeda y cargada de olores a camembert rancio, despierto mi hambre insaciable. Arghhh. Quiero dormir más. Estiro mis patas largas, enfundadas en seda negra. Patines suaves, antideslizantes. Frotó mis…
