Despertar en éxtasis: El trío que liberó mis deseos
En el dormitorio. Abro los ojos. Casi las once. No es mi costumbre dormir tanto. Pero me siento jodidamente bien. Imágenes de anoche me invaden. Deseo sube. Giro la cabeza. La mano de Sara en…
En el dormitorio. Abro los ojos. Casi las once. No es mi costumbre dormir tanto. Pero me siento jodidamente bien. Imágenes de anoche me invaden. Deseo sube. Giro la cabeza. La mano de Sara en…