Mi Obsesión por el Vertedero: La Transgresión que Nadie Sospecha
En la oscuridad asfixiante de la benne. Ojos adaptándose lento. Olor podrido, humedad pegajosa, moscas gordas zumbando. Manos hundiéndose en viscoso, plásticos mojados, trapos empapados. Náuseas suben, vomito poco, duele. Me levanto, parois resbaladizas, pies…
