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Mi ascenso al poder con sexo prohibido

En el despacho de Micheline, el aire huele a perfume rancio y ambición. Sudor en mi nuca. Ella cruza las piernas alto, releva la falda. Sus ojos brillan. ‘La segunda condición: ven a lamerme el coño y méteme tu polla’. El corazón me late en la garganta. Rechazarla es perder todo. Aceptar, mancharme para siempre. Pero Nathalie no será presidenta. Bajo el escritorio. Manos en sus muslos flácidos, sorprendentemente suaves. Pelo escaso en su monte. Mouille comme une fontaine, jugos calientes en mi lengua. Labios abiertos, un garaje para autobuses. Dedos dentro: uno, dos, tres. Gime, se aprieta los tetas. Clítoris hinchado bajo mi pulgar. Contrae el coño, me ahoga en squirt agrio. Muscado, espeso. Odio el sabor, pero mi polla palpita. ‘Allégate, que te monte’. Me tumbo. Ella se da la vuelta, santo cielo. Mano en mi verga, frota huevos. Imagino a Gladys, pelo negro, ojos azules. Desliza mi glande en su horno húmedo. Lento, milímetro a milímetro. Ondula. Meg rubia, uniforme, ojos grises. Acelera, Sonia beurette salvaje. Cuernos locos, vaivén frenético. Me inunda otra vez, chorros en mis bolas. Exploto dentro, largo, profundo. Ella grita: ‘¡Joder, qué docile!’ Salgo limpio de sueños, sucio de realidad. Apoyo ganado. Nathalie jodida.

El debate en prime time. Nathalie en traje negro, puta secretaria. Me susurra: ‘Chupé al periodista, te va a destrozar’. Se va meneando el culo. Quiero reventarle el ojete. Mathilde guiña, mi aliada. Boca suya, glotis profunda. Parking subterráneo, coche tintado. Sin bragas, ligas. Cabeza entre asientos, succiona lento. Dedos en muslos suaves. Electrochoque en riñones. Grito, lleno su garganta. Traga todo, ojos pícaros. ‘Pronto, tríada con Florian’. Mary en su castillo. Despierto desnudo. Combinación roja ceñida, tetas puntiagudas, culo perfecto. Me declara amor. Rechazo suave. ‘Déjame pajearte’. Manos inexpertas: toca, gira, prueba texturas. Acelera brutal. Huevos en su palma. Eyaculo alto, salpica. Lame: ‘¡Qué sabor!’ Semen en sus labios nobles.

El despertar de la pasión

Resultados. Mi cara en pantalla: Presidente. Gladys besa mejilla. Secretos intactos. Micheline callada por ministerios. Nathalie furiosa, sin corona. Mathilde casada con mi monstruo Florian, culo suyo domado. Mary curiosa por más. Poder en manos, polla en leyendas. Transgredí tabúes: jefas, princesas, estrellas. Placeres intensos, prohibidos. Nadie sospecha. Solo aquí confieso. Oso de nuevo, siempre.

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