Las Metamorfosis del Diablo: Mi Obsesión Secreta con Roteberge
En la abadía aquitana, durante vísperas, la vi. Roteberge entra. Elegante, pechos melones, caderas amplias. Ojos bajos, virtud auténtica. Me transformo en Gilberte, patricio bello. Le ofrezco agua bendita. Sus mejillas arden. Mi aroma masculino…









