En la sala de simulaciones, el aire pesa. Túnicas simples, miradas que me despojan. Trece pares de ojos clavados en mí. Solo mi rostro al descubierto. El corazón martillea. Sudor frío en la nuca. No me gusta el centro del escenario, pero aquí estoy. Para demostrar que soy real. Humana. No trucada.
308 me observa tras su máscara. Su orgullo es mi fuego. No fallaré. Gafas neutras en mis manos. Servidor interno. Ningún truco posible. Mi rival llega. El especial nordista. Sonrío. Hora de la revancha. Él sueña con aplastarme. Yo, con destrozarlo.
El Despertar de la Pasión
Primera ronda. Duelo en la multitud. Elijo un galán arrogante. Terrazas soleadas. Coqueteo torpe con una bot. Glú glú. Dedos en la pistola oculta. Él pasa cerca. ¡Bam! Billetera de pintura en su nuca. Cae sin verme. Victoria. Pulso acelerado. Cuerpo vibra.
Tres minutos. Me siento en tailleur. Jadeo. Fatiga ya. No suelo encadenar. Pero sigo. Segunda: robo. Objeto a hurtar. Egouts fétidos. Rejillas de ventilación. Silencio. Él busca escondite. Le sorprendo por detrás. Giro aprendido con 314. Disparo al corazón. Ojos en ojos. Su rabia me excita.
El Acto sin Límites
Tercera: mar abierto. Barco anclado. No sé nadar. Él se burla. ‘Forfait, niña.’ Río. Salto. Agua helada me azota. Corriente me arrastra. Toso en la playa lejana. Derrota. Cuerpo dolorido. 308 irrumpe: ‘¡Levántate, puta!’ Obedezco. Temblores. Exhausta.
Cuarta: infiltración. Ciudad calurosa. Sin armas. Solo cuerpo sigiloso. Limites físicos gritan. Olvido el dolor. Llego primero. Victoria. Última ronda. Duelo. Camino a él, expuesta. Palmas abiertas. ‘Hola, soy Alhya.’ Sorprendido. Aprieta gatillo, no dispara. Le ofrezco mano. Él duda. Aprieta.
‘El honor de jugar contigo.’ Sonrío. ‘Muéstrame tu cuerpo. Me viste desnuda.’ Ríe nervioso. Strip-tease lento. Piel perfecta. Músculos tensos. Se quita todo. Erección sutil. Mordisco en labio. Calor sube por mi vientre. Prohibido. Observados. Zeros y unos, pero real. ‘Vístete y gáname.’ Conexión cae. 308 ríe: ‘Ven, impúdica.’