En el dormitorio. Como todos los domingos por la mañana. Mi mujer Corinne y yo, desnudos en la cama. Cincuentones burgueses. Portátil abierto. Vídeo porno para encender motores antes de follar. Nuestra hija se fue. Libertad total. Gritos sin freno. Yo, calvo pero fuerte, boxeo aún. Ella, rubia grande, curvas bien puestas. Adoro su pantalón ceñido los fines de semana, moldea su culo jugoso. Sexo es higiene para nosotros.
Ella elige: negro enorme machacando maduras como ella. Yo: intercambio americano. Dos parejas. Rubia chillona y morena tetona. Follando con el marido del otro. La tranquiliza. No jeunettes. Se ata el pelo, gafas puestas. Nos pajereamos mutuo bajo el edredón. Mi polla crece para ella.
El Despertar de la Pasión
Justo cuando va a mamarme y montarme. Coño húmedo por el culo del negro entre muslos carnosos. ¡Timbra la puerta! ‘¡Mierda! Ni follar tranquilos’, gruñe Corinne. Miro por la ventana. Nelly, la vecina. Se pone bata. ‘El jardinero. Devis incomplet. No tailla tu seto’. Lee y comenta. No para nunca.
Yo, cabreado, polla bajando. Me tiro al suelo. Me cuelo bajo la bata. Entre sus piernas. Boca a muslos desnudos. Ella patalea. Empujo con brazos fuertes. Lengua en su coño. Salta. Cara rara en la ventana. ‘¿Qué pasa, Corinne? ¿Estás mal?’. ‘No, no… Sigo’. Nelly lee más.
Relajo muslos. Piernas se abren. Jugos en mi cara. Dedo en la raja. Sonrisa fugaz en su faz. ‘¿Qué te ríe? ¿Divertido el devis?’. ‘No… Pensaba en otra cosa’. Ahora la masturbo fuerte. Ondula. Pie en mi polla, me pajea. Mentón en mano, contiene gemidos. Se divierte. ‘¡Qué cerdo!’, piensa.
La Pasión sin Límites
Recuerda cena familiar. Aburrida. Levantó falda, dedo en tanga. Resistió al principio. Luego abrió. Corrió al baño. Yo detrás. ‘¡Métela rápido!’. Levrette en váter. Mordió mano. Cinco minutos intensos. Volvimos sonrientes. Nadie supo.
Mi polla dura bajo pie. Su clítoris arde. Dedo en culo, sensible ahí. Quiere follar ya. ‘Tienes cara rara. Duerme más’, dice Nelly. ‘Sí… Dormir’. Ventana cierra. Tormenta en dormitorio.
Tira bata. Se empala en mi polla tiesa. Gime girando. Tetas botando. Yo en suelo, miro cuerpo pulposo. Chignon suelto, boca jadeante, ojos locos. Frenesí total. Pierde control. A cuatro patas. Señala ano. ‘¡Entra!’. Preparado. Empujo. Gime. Bombeo fuerte. Eyaculo adentro. ‘¿Ya? Quería más’. Vexado, ducha. Ella viene. Tetas duras, boca hambrienta. ‘¡Me pusiste en ridículo, viejo cerdo! Suerte que Nelly no vio’. ‘Te encendió. Tenías fuego en el culo’. ‘No seas grosero. Follando normal’. Niega siempre tras gozo brutal. Vida de pareja. Romper rutina mantiene vivo el sexo. Prometo más pronto. Siesta guarra viene.