En el supermercado, mi móvil vibra. ‘Te quiero’. Es Émilie. ‘Pero sabes que no estoy ahí…’. Insiste. ‘¡Te quiero ahora! Desde ayer mediodía no pienso en otra cosa’. Estoy haciendo la compra. ‘¿Carrefour? Quince minutos’. No. ‘¿Leclerc? Veinte’. No, estoy lejos de su casa. Calculo: tres cuartos de hora, quizás una hora. ‘¡Ven!’. Me tienta. Pero Paul, su marido. ‘No sabrá nada. Mira el estado en que me has puesto’. Llega la foto. Su coño depilado, glabre, penetrado por un vibrador azul. Primera vez que me envía algo tan crudo. Mi polla se endurece al instante. ‘¡Vale, voy!’. Treinta minutos máximo. No me quedo mucho. ‘Me da igual, aunque sea un cuarto de hora’. Arranco hacia su piso. Tráfico fluido. Pienso en ella, mi mejor amiga desde hace siete años. Confesiones totales: tríos, amantes en hoteles, clubs swinger. Amor platónico, vidas casadas. Pero hoy, el deseo carnal gana. Aparco. Mensaje: ‘Espérame en el piso de una amiga. Centro, número 72. Mi coche está delante. Código: 1415A. Último piso, primera a la izquierda’. ¿Hago una locura? Subo escaleras de cuatro en cuatro. Toco. Abre. Ojos en su cuerpo. Vestido negro ligero. Luz tenue. Cierra. Beso explosivo. Siete años en esa boca. Manos por todas partes. Subo el vestido. Sus nalgas perfectas, suaves. Dedos en el surco. Ella bajo mi camisa, uñas en mi espalda. Nos miramos. Por fin. Al sofá. Se tumba. Besos fieros. Mano a su vientre, sexo húmedo. Dedos dentro. Ella me baja el pantalón. Mi polla tiesa en su mano. Me pone encima. Frotamos sexos. Calor. ‘Desde hace tanto… Nuestro secreto. Entra en mí’. Condón. La penetro. Me aspira hondo. Grita. Juego: entro, salgo. Placer sube. Eyaculo. Ella orgasmea fuerte. Gritos juntos. Me quedo dentro. Abrazo. Besos. Bajo a pechos. Chupo pezones. Lengua a su coño. Olor embriagador. Dedos otra vez. Contrae. Otro orgasmo. Diez minutos de festín. Se levanta. Vestido cae. Fuma en la ventana. Formas flotantes. Hora de ir. Me visto. Me empuja al sofá. Se sienta encima. Besos locos. Manos en mis pezones. La levanto a la fuerza. ‘¡Malvado!’. Beso tierno. Puerta. Miradas finales. Secretos guardados. Satisfacción brutal de haber osado. El taboo intacto, pero el cuerpo marcado para siempre.
El Encuentro Prohibido: Siete Años de Deseo Explosivo
- by Phoenix