En la puerta de mi casa, una noche de invierno helada. Un bulto de harapos gime. Lo levanto. Es una chica joven, temblando. ‘Ven adentro’, digo. Le doy la habitación de las primas. Prometo no tocarla. Pero su culo firme me tienta. Al día siguiente, la veo dormir. Piel suave, tetas redondas bajo la sábana. La dejo con Sabine. Reflexiono. Es una cría apetecible. En el almuerzo, se llama Sophie. Fina, bella. Diez años atrás, la habría follado sin piedad. La llevo a mi cuarto. Miedo en sus ojos. Quiere follarme, lo intuyo. Pide llamar a sus padres. Lo hace sola. Su madre agradece. Busco el número. ¡Emma! Mi vecina, la que me desvirgó hace años. Su hija Mylène, 21 años. Vino por mí. Obsesionada. Noche en vela. Al día siguiente, confronto. Llora. Quiere mi consejo, mi polla. Llama a Emma. Invito a comer. Sabine y Serge reciben. Yo entro. Emma palidece, lágrimas. Se van sonriendo. Revelaciones. Mylène quiere vivir conmigo. Emma: capricho obsesivo. Y un hermano pequeño. Nacido en febrero, concebido en mayo. ¡Mi hijo! Hervé, como yo. Emma huyó por eso. Nos besamos. Follemos como antes. Su coño maduro aprieta mi verga dura. Gemidos ahogados. Sudor. Placer prohibido. Mylène se queda. Pago: Emma folla el alquiler. Resisto a Mylène un año. Su madre paga visitas calientes. Luego, Mylène llora. Chicos nulidad. ‘Enséñame’, suplica. Juro dejarla. Seis meses. Lengua en su clítoris virgen. Dedos profundos. Mi polla la abre despacio. Grita de placer. Aprende rápido. Se corre como puta. La amo. Rompo pacto. Vive conmigo. Su madre feliz. Ambas en mi cama alternas. En mi habitación, luces bajas. Mylène jadea bajo mí. Piel joven, tetas saltando. La penetro fuerte. ‘¡Más, Hervé!’ Emma entra. Se une. Lengua en mi culo mientras follo a su hija. Tres cuerpos entrelazados. Sudor, saliva, semen. Coños chorreando. Polla palpitante. Excito del tabú: madre e hija mías. Secreto intacto. Sabine ignora. Nadie sabe del hijo. Visitas familiares. Hervé niño ríe. Paseos. Noches de orgía. Mylène guía chicos, pero vuelve. ‘Solo tú me follas bien’. Emma: ‘En viejos potes, mejor sopa’. Elijo la en mis brazos. Juventud o experiencia. Ambas me vuelven loco. Transgresión total. Nadie juzga aquí. Placer crudo. Corazón acelerado. Polla eterna. Vida de pacha prohibida. (612 palabras)