En la cocina de mi residencia universitaria en Lille, lavaba los platos. Tenía 23 años, Sandrine, virgen aún. Julien, mi mejor amigo, entró con la llave que le di. Apagó la luz. Su cuerpo me aplastó contra el fregadero. Mano en mi boca. Miedo. ¿Era él?
—No grites. No te muevas. Te ayudo con tu problema. ¿Confías en mí?
El Despertar de la Pasión
Su voz seria. Mano firme. Marmoné sí. Relajó la boca.
—Prométeme que mañana lo olvidamos.
—Cierto. Prometido.
Sus manos en mis caderas. Éramos misma altura. Mis nalgas contra su entrepierna. Sentí su calor. Mano derecha bajo mi camiseta. Piel erizada. Subió a mis pechos. Desabrochó el sujetador de un tirón. Masajeó. Piel suave, nunca tocada.
—No hables. Concéntrate.
Pellizcó el pezón. Descarga eléctrica. Cabeza atrás, en su hombro. Grité suave. Repitió. Placer nuevo, intenso. Ambas manos ahora. Presiones, caricias, pinzazos. Quité la camiseta. Calor subía. Respiración agitada. Culotte empapada. Su polla dura contra mí.
—¿Arrepentida de no follar antes?
—Si todos como tú, sí. Si no, no.
—Ecarte las piernas.
Obedecí. Levantó mi falda amplia. Manos en muslos. Bajó la culotte chorreante.
—Estás ardiendo ahí abajo.
Lengua en mi ano. Nuevo. Placentero, pero no.
La Pasión sin Límites
—Virgen ahí también. Otra vez.
Paró. Dedo rozó mi coño. Goteaba. Lengua en labios. Lento. Gemí. Aceleró. Separó labios. Clítoris. Frenesí. Primera mamada de coño. Agarré su cabeza. Espasmo.
Un dedo dentro. Tortuoso. Rápido, lento. Ciclos.
—Voy a correrme… virgen aún…
Orgasm explosivo. Músculos contraídos. Piernas lo aprisionaron. Más intenso que sola. Salió de la falda. Sonrisa. Lo besé.
—Rendírtelo.
—No. Hoy tú primero.
Me llevó a la habitación. Desnudó. Yo a él. Torso peludo, sexy. Bajé pantalón. Boxer hinchado. Nerviosa. Reí con su broma. Saqué polla. 18 cm, gruesa. Miedo.
—Suave, prometo.
Preservativo. Lengua en coño otra vez. Piernas arriba. Polla en entrada. Labios cedieron. Avanzó. Himen. Empujón. Llenó todo. Groñí.
—Sigue.
Vaivenes lentos. Pedí rápido. Más. Fuerte. Frenético. Lengua en tetas. Luego levrette. Polla embiste. Huevos chocan. Clap. Gime él. Froto clítoris. Doble placer. Corro. Él eyacula.
Se acostó. Besó mi coño. Salió. Al día siguiente, sofá. Promesa rota en mi mente. Quería más lengua, más polla. Secreto guardado. Osa, valió. Transgresión pura. Placer oculto.