Era de noche en el bar del barrio, luces tenues, humo denso. Yo, Anónima, pedazo de ronca francesa, con un gin-tonic en la mano. Limón, sí, amargo como mi vida. ‘¿Me escuchas o qué?’, le grito al camarero, pero mis ojos ya clavados en él. El rosbif. Inglés de mierda, alto, rubio, con esa sonrisa de cabrón londinense. Odio visceral. ‘Merde in France’, pienso, recordando la canción de Dutronc. Pero mi coño palpita. Transgresión pura. ¿Follar con el enemigo? El pulso se acelera, sudor en la nuca. Él pide whisky. Nuestras miradas chocan. ‘Fuck off’, quiero decir, pero mi lengua se enreda. Hips. Borracha ya. Él se acerca, huele a colonia cara y tabaco. ‘Watch me’, susurra. Mi piel eriza. El odio se mezcla con deseo. Manos temblorosas. ¿Por qué no? Nadie mira. Secreto.
Sus labios rozan mi oreja. Calor sube por mi espalda. Lo arrastro al baño, oscuro, sucio. Puerta cierra con llave. ‘Salopard de rosbif’, gruño, pero le arranco la camisa. Pecho duro, vello rubio. Mis uñas clavan. Él ríe, manos en mi falda. Arranca bragas. Húmeda ya, chorreando. ‘Wet wet’, balbuceo como en la canción. Dedos gruesos entran, follan mi coño. Gimo fuerte, eco en azulejos. Boca en mi cuello, muerde. Dolor placentero. Lo empujo contra la pared, rodillas al suelo. Polla enorme, venosa, inglesa de cojones. La chupo voraz, saliva gotea. Él gime ‘oh fuck’. Salado, caliente. Me levanto, giro. Culazo contra él. Entra de golpe. Duele, estira. ‘¡Merde!’, grito. Empuja salvaje, bolas chocan. Sudor resbala, tetas rebotan. Manos aprietan caderas, moretones mañana. Ritmo feroz, pierdo aire. Orgasmo sube, coño aprieta. Él acelera, gruñe. Semen caliente inunda. Colapso, piernas temblando. Jadeos. ‘He’s a trip’, pienso riendo. Interdito total.
El despertar de la pasión
Salgo tambaleante, él ya ido. Pelo revuelto, labios hinchados, coño adolorido. Secreto guardado. Nadie sospecha. En la calle, noche fría, sonrío. Orgullo. Osé. Transgredí. Francia mía, pero follé al enemigo. Intensidad pura. Nadie creerá. Bebo último trago imaginario. ‘Merde in France’, canto bajito. Satisfacción quema adentro. Mañana, normalidad. Hoy, diosa oculta. Pulso aún acelerado, recuerdo tacto, sabor. Secreto mío. Para siempre.