En la vieja casa de Bérengère, frente al cementerio. Huele a cera y madera vieja. Parquets que crujen. Patins obligatorios. Entro con flores robadas. Ella, grisona, con verrugas en la cara, pelo en la barbilla. Viuda falsa, obsesionada con su ex vivo. Retrato del marido en la pared, tieso, vigilante.
Cena pesada. Vino fresco, embriagador. Habla sin parar de Georges. Pío, perfecto. Yo, ya mareado, fijo sus granos asquerosos. Quiero arrancarlos. Café, licor, puro cubano antiguo. Me hundo en el sillón. Llamo al retrato: ¡Salud, viejo! Silencio bendito.
El despertar de la pasión
Ella insiste. Más licor. Álbumes de fotos. Se acerca. Cuerpo caliente como horno. Manos queman al pasar páginas. Mi polla se endurece. Inexplicable. Esta vieja me repele, pero bulto crece. Evita la erección al poner el álbum. Habla del cuñado vicioso. Intentó follarla. Ella, tenedor en la pierna.
Bando como toro. Pregunto si pensó en rehacer vida. Silencio. Ojos fijos en el fuego. Me levanto para irme. No. Más fotos. Se pega más. Calor irradia. Mano en mi bulto. No roce. Aprieta fuerte. Amasa mi verga con ganas. Desabrocha. Libera la polla. Huele fuerte. Días sin lavar. Vergüenza. Pero ella olfatea, acaricia.
La engulle entera. Hasta la garganta. Boca experta. Album cae. Georges mira. ‘Georges, Dios nos ve’. Chupa más. Revuelve huevos. Salope oculta. La mejor. Me corro jets calientes. Traga todo. ‘Georges, qué bueno hueles’. Manoseo tetas flácidas. Pezones duros, enormes. Pino. Grita ‘¡GEORGES!’ en éxtasis.
La pasión sin límites
Polla dura de nuevo. Levanto falda. Lencería antigua: portaligas, medias. Excita como puta de saloon. Manoseo culo gordo. Pelo púbico duro, empapado. Huele a coño fuerte. Me levanto. La pongo a cuatro. Bajo pantalón. Corro slip. Clavo polla en chocho jugoso. Flic-flac. ‘¡Georges, Dios mío!’.
La empalo brutal. Gime píos y putas. Transe. Me corro dentro. Se derrumba, culo al aire. Ano expuesto. Mojo dedo. Lo meto. Gime más. ‘¡Georges!’. La dejo exhausta, lengua fuera, semen chorreando.
Me visto. Salgo sigiloso. Noche negra. Cruzo a la cotilla Machard. Mira raro. Mañana, chismes. Pero el secreto queda. Transgredí lo prohibido. Intensidad pura. Nadie sospecha mi placer con la beata loca. Satisfecho, osado. Vivo lo que otros temen.