Skip to content

Mi Noche Prohibida en el Calabozo: La Transgresión Navideña

En el fondo de este calabozo húmedo y helado, lloro día y noche. Soy Anónimo, la prisionera por una mísera pera robada. El carcelero brutal me arroja pan seco y sopa aguada. Me arrodillo, suplico. Él ríe: ‘¡Piensa antes de robar, puta!’. Cierro los ojos, el frío me cala los huesos. Tiemblo, toso sangre. Nadie vendrá. Nadie sabe mi secreto: esta humillación me excita en lo profundo.

Invierno feroz. Noche peor. Luz cegadora me arranca del jergón infestado. Música dulce: ‘Un día mi príncipe vendrá’. Corazón late fuerte. ¿El verdugo? Angustia me aprieta el pecho. Voz suave: ‘No temas, Blanca’. Giro. Papá Noel, joven, guapo, ojos claros. Sonríe. Piel erizada. ‘Es Nochebuena, traigo calor’. Temblor sube, no de frío. Sus manos calientes rozan mi brazo. Prohibido. Intenso.

El Despertar de la Pasión

Aplaude. Calor envuelve mi cuerpo desnudo bajo harapos. Sudor fino perla mi piel. Dos palmadas: cama mullida, edredón suave contra pechos endurecidos. Tres: mesa con manjares. Huelo carne jugosa, pan caliente. Boca se hace agua. Cuatro: camisón de muselina roza mis pezones tiesos. Cinco: lavada, perfumada. Labios hinchados de deseo. Seis: joyas pesan en cuello, pulsos. Diadema brilla. Me miro: puta lujosa. Siete: golpe en puerta. Carcelero, ahora Amédée de librea. Mesa dorada. Sillas. Champagne burbujea.

Rey entra. Majestad fría. Me siento a su derecha. Platos exquisitos. Carne tierna en lengua, jugos calientes bajan garganta. Champagne quema, nubla mente. Relato mi miseria: 18 horas esclava, hermanos hambrientos, poira fatal. Lágrimas calientes. Rey toca mi rodilla. ‘Sé buena’. Manos frías suben muslo. Vientre contrae. Excitación prohibida me moja.

El Acto Sin Límites

Me arrastra al lecho. Harapos rasgados. Dedos ásperos aprietan senos. Boca hambrienta chupa pezón. Gimo. Piernas abiertas. Polla dura irrumpe. Dolor quema, placer explota. Empuja salvaje. Sudor mezcla. Gruñe. Eyacula caliente dentro. Papá Noel espera. ‘¡Qué miseria!’. Su turno. Cuerpo fornido me aplasta. Polla gruesa estira. Ritmo feroz. Uñas clavan espalda. Grito ahogado. Amédée: ‘¡A ti!’. Boca en mi sexo, lengua lame jugos reales. Polla entra por detrás. Triple invasión. Cuerpos sudados chocan. Orgasmo rasga. Líquido caliente inunda.

Rey mira reloj. ‘Debo ir’. Papá Noel: ‘Tra-la-la’. Se van. Amédée aplaude. Harapos vuelven. Cama desaparece. Frío regresa. Lágrimas brotan: ‘¡Hélas!’. Pero en secreto, sonrío. Nadie sabe. Transgredí todo. Placer prohibido me quema aún. Cada Navidad, dinde evoca pollas en mi carne. Mi obsesión intacta. Osé. Triunfé en silencio.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *