En el hotel de Limoges, tras el primer día vaciando el viejo depósito. Sudor, polvo, mierda acumulada. Martial, cincuentón panzudo, y Gilberte, gorda casada con papada y cuello de toro. Buena cena, vino abundante. Bromas sucias. Martial cuenta chistes de pollas en el culo. Gilberte ríe, se suelta. Me excita verla así, con su cabeza rapada, boca enorme. En la cama, suena el teléfono. Es Martial: ‘¿Viste cómo estaba la Gilberte? Madura para follar. Hagámosla juntos’. Me pica el hambre. Imágenes en la cabeza: ella glugluteando, yo metiéndosela.
Al día siguiente, desayuno con polla dura. La miro: tetas pesadas, boca para pajas. Martial la draguea fuerte en la pausa café. ‘¿Has hecho un trío?’, le suelta. Ella: ‘Soy fiel’. Pero ríe maliciosa. Él insiste: ‘Te gustará dos machos’. Ella gluglutea, pero no cede. Tarde de curro, tensión sexual en el aire polvoriento.
El despertar de la pasión
Segunda noche, restaurante. Gilberte se arregla: escote profundo, labios rojos, maquillaje cargado. Me excita su garganta abierta, invitación al polvo. Charla sucia. Martial exagera, yo sutil: pie bajo la mesa, roza el suyo. No se aparta. Mano en muslo, me para suave. En el pasillo del hotel, besos juguetones. La acorralamos contra la pared. Manoseamos tetas, culo. Ella roja, gluglutea loca. Nos besa con lengua, manosea mis huevos. Abre la puerta: entramos.
Se desnuda rápido. Tetas flácidas, enormes. Las amasamos, chupamos pezones. Ella gime, frota nuestras pollas. Martial saca la suya, violácea, gorda. ‘Chúpala, puta’. La engulle hambrienta, baba por todos lados. Yo meto la mía, nos turna. Boca voraz, tetas colgando.
La tumbamos. Coño peludo, ancho, chorreante. Olor fuerte, excitante. Le como el coño, el culo sudado. Martial se la folla con condón, la aporrea salvaje. Tetas bailan. Ella jadea, lo empuja adentro. Me corro viendo, le lleno la cara de leche.
El acto sin límites
La ponemos a cuatro. Martial le abre nalgas, la empala en el culo. Ella gruñe placer, va a su encuentro. Cara roja, ojos en blanco. Me chupa mientras la sodomizan. Gime al correrse. Él eyacula dentro. Yo le vacío en la boca.
En la cama, suena su móvil. Marido. ‘Sí, cariño, sola en la cama’. Nosotros callados. Ella se ríe, nos deja manosearla. ‘Me han follado en la fotocopiadora’. Lo provoca. Nosotros la follamos mientras habla: yo en el culo, Martial en boca. ‘Soy tu puta, fóllame todos’. Se corre gritando, marido también. Yo lleno su ojete de porra. Martial le pinta la cara.
Pelea conyugal. Ella al baño. Martial se queda, yo me voy. Día siguiente, ambiente gélido. Ella cena sola. Noche, llama: ‘Ven a follarme’. En mi cuarto, camisón. Se empala en mi polla, coño viscoso. Cabalga fiera, tetas rebotando. Correse a gritos. ‘Enciñame’. Le abro el culo ancho, la follo hasta el fondo. Gime placer puro.
Ahora somos amantes. Una vez al mes, hotel rápido. Su coño y culo me vuelven loco. Secreto guardado. Marido ni idea. El morbo del robo, la gorda casada. Oso todo por esa follada intensa. Nadie sospecha mi vicio.