En el dormitorio de Vincent. Sábado 23 de diciembre de 2018. La puerta se cierra con un clic suave. Su mirada me quema. No es lujuria salvaje como antes. Es algo más hondo. Más peligroso. Sus manos en mis caderas. Calientes. Firmes. Me giro. Mi aliento roza su cuello. ‘Me has faltado’, susurra. Su voz vibra en mi piel. Nuestros labios chocan. Lentos al principio. Luego, hambrientos. Lenguas que se enredan. Saliva dulce. Corazón latiendo fuerte. Siento su erección contra mi vientre. Dura. Pulsante. Me excita el riesgo. Lilou duerme al lado. Patrice espera en casa. Esto es mío. Prohibido. Intenso.
Sus pulgares acarician mis mejillas. Bajamos la ropa. Despacio. Cada botón un latido. Quedo desnuda. Vulnerable. Pero deseada. Él se desnuda. Su polla erecta salta libre. Gruesa. Venosa. La miro. La quiero dentro. Me apoya en la cómoda. Sus manos en mi pelo. Beso profundo. Piernas alrededor de su cintura. Me lleva al colchón. Piel contra piel. Sudor ya perlando. Su boca recorre mi cuello. Pechos. Pezones duros como piedras. Gimo bajo. Sus dedos bajan. Rozan mi coño húmedo. Deslizan adentro. Dos. Tres. Me abro. Ondulo. ‘Estoy lista’, digo sin palabras. Un beso sella el sí.
El despertar de la pasión
Se coloca entre mis muslos. La punta de su verga roza mi entrada. Empujo las caderas. Invito. Penetra de un golpe suave. Llenándome. Estirándome. Calor invade mis entrañas. Se detiene. Me acostumbro. Luego, mueve. Lento. Profundo. Cada embestida frota mi clítoris. Sensaciones crudas. Carne contra carne. Sudor goteando. Sus músculos tensos bajo mis uñas. Araño su espalda. Gime. Acelera. Fuerte. Brutal. Mi coño aprieta su polla. Olas suben. Temblores. Grito ahogado. Orgasmo explota. Él se tensa. Eyacula dentro. Caliente. Profundo. Nos fusionamos. Temblando. Corazones desbocados.
Nos quedamos unidos. Su aliento en mi oreja. Beso en la sien. Plena. Conectada. Quiero quedarme. Para siempre. Pero no. Lilou. Patrice. El mundo real llama. Me visto a regañadientes. Él suspira. ‘Te habría retenido eternamente’. Corazón se aprieta. Beso a Lilou dormida. Luego a él. Promesa muda. En casa, Patrice espera. Temprano. Mirada cansada. ‘¿Buena noche?’, pregunta. Sonrío. ‘Sí’. Pide mi cuerpo. Vulnerable. Lo guío a la cama. No por culpa. Por compasión. Su polla dentro. Mecánica. Lejana. Pienso en Vincent. En el placer real. Eyacula rápido. Duerme. Yo, despierta. Satisfecha. He osado. Cruzado líneas. El secreto arde en mí. Transgresión pura. Adictiva. Nadie lo sabe. Solo yo. Y esto me enciende más.