En la vieja granja del hameau perdido, entre campos y vacas, todo cambió con la llegada de Violaine. Yo, Louis, cuarentón robusto, casado con Marie desde jóvenes, sin hijos, rutina de sudor y tierra. Ella, dieciocho años, punk descuidada: jeans rotos, maquillaje corrido, pelo rapado. La recogí en la estación, gigante contra su delgadez. Marie la mimaba, yo gruñía por la interrupción de mis folladas diarias.
Primeros días, floja, se levantaba al mediodía. Marie le subía desayuno. Yo, harto, un sábado la llevo: entro sin llamar, abre cortinas. Ella se gira en la cama, pyjama mío enorme abierto. Pechos pequeños, perfectos, pezones hinchados como volcanes. Me hipnotizo, garganta seca, polla despierta. Cierra rápido, pero el daño está hecho. Fragilidad que me quema.
El despertar de la pasión
Días después, en el campo, luzerne a punto de lluvia. Sube a un árbol, pide ayuda. Me pongo debajo: braga blanca mínima, culo firme redondo, raja de tela erótica. Corazón late fuerte, imagino el tesoro húmedo. La bajo por hombros, su coño roza mi cabeza, olor íntimo me enloquece. Quiero morderla.
Al día siguiente, en su cuarto: ‘Quiero mear’. Se gira, yo oigo el chorro en el orinal. ‘Sécame’. Piernas abiertas, coño peludo con gota dorada. Polla al cielo. Me arrodillo, lamo pisse y jugos, gruño como cerdo. Ella gime orgasmo. Me empuja: ‘Basta, o grito’. Jodida tentación.
En el campo otra vez, sin braga, depilada lisa. Se desliza, coño en mi boca. Lamo voraz, ella aprieta árbol. Cae, me suplica no follar por Marie. ‘Másturbate para mí’. Me arrodillo, ella abierta obscena. Eyaculo chorros calientes entre sus muslos, lágrimas de vergüenza y placer.
La pasión sin límites y el secreto preservado
Ahora ritual: entro con polla fuera, dura. Ella verifica. Meo en orinal, lamo después. Un día: ‘Quiero beberte’. Sonrisa depredadora. Sábado, Marie al mercado. Bajo sábanas entre sus muslos, plato en mi cabeza. Come desayuno, yo lamo coño empapado. Jet caliente inunda mi boca, trago, ventosillo extra. Otro chorro. Eyaculo frotando sábanas. Fusionamos en líquido.
Técnica rápida: cabeza echada en cama, ella a horcajadas. Labios abren, chorro golpea lengua, paladar, garganta. Floto en éxtasis, me masturbo. Adicción total, nervioso en campos, solo pienso en su meada.
Cena, insolente con Marie. Yo huyo a cuadra. Ella llega: posición, orinal vivo. Mea sin freno, limpio coño. ‘Másturbate ya, no para Marie’. Eyaculo furioso. Marie pilla: arrodillado, polla en mano. ‘¿Qué haces?’. Confieso celos falsos. Me lleva a cama, folla salvaje toda noche. Intuición femenina.
Violaine entiende, se va. Marie compra lencería puta, me mama torpe pero ansiosa. Sueño convencerla de mi nuevo vicio. Secreto guardado, osadía premiada. Transgredí, bebí prohibido, volví más vivo. Nadie sospecha mi abismo.