En la oficina, tarde en la noche, junto a la máquina de café. Justine, la secretaria torcida, bigleusa, zozotante. La risueña de todos. Gnangnan total. Cuerpo flaco, pechos domo ridículos, culo rebosante, caderas anchas. Nadie la quiere. Yo tampoco imaginaba caer.
Espera en la fotocopiadora. Charla banal. Su casa cerca de la mía. Promesa vacía de visita. Fin de semana, la veo por casualidad. Me arrastra adentro. Visita eterna. Sofa, jugo de frutas. Fumo, dejo cenizas. Tierra de mis zapatos en su alfombra impecable. La bisea al salir. Sus tetas queman contra mí. Calor inesperado. Vieja virgen, pienso.
El despertar de la pasión
Lunes, otra bisea. Rumor en la oficina. Me avergüenzo, pero sigo. Cada mañana, tetas calientes pegadas. Noches masturbándome con eso. Duro como piedra. La toco más: hombro, roce pecho, la pego fuerte. Ella huye y vuelve. Juego de gato y ratón.
Tarde solos. Ordeno armarios. Miro porno: chica parecida a ella, ingenua, gafas gruesas. Me froto la bragueta. Ayudo a Justine. Miro su culo bamboleante. Café. Detrás de ella, pegado. Mano temblorosa en la máquina. La tomo. Beso en el cuello. Tiembla. La giro. Boca busca boca. Niega, luego cede. Lenguas enredadas. Manos en tetas, culo. La desnudo rápido. Pechos al aire, falda abajo, bragas a medias.
Se tambalea, ebria de deseo. Ojos vueltos. La miro, saboreo. Avanza, me cuelga del cuello. Pide más. Mano en su culo. Madura para el salto.
La pasión sin límites
Banqueta de cuero. La desvisto lento. Cuerpo delgado, tetas peras tiesas, calientes. Lengua en pezones. Se arquea. Boca en muslos. Piernas flojas. La tumbo. Lengua en vello revuelto. Abro labios. Clítoris. Explota bestial. Grita, la sujeto. Sigo lamiendo coño chorreante. Sienta en sillón, piernas abiertas. Dedo roza himen. Rompo barrera. Más dedos. Clímax otra vez. La empalo con polla hinchada. Espasmos. La taladro profundo.
Sangre en mi verga, sus muslos. A cuatro patas. Dedo en saliva al culo. La follo por delante. Tercer orgasmo. Deslizo al ano. Sodomía feroz. Culazo apretado. Me corro en su espalda. Éxtasis puro.
La visto, la llevo a casa. La acuesto. Mañana, me besa baboso. Quiere vivir juntos. No. Secreto, digo. Rumores en oficina. Follemos más: su casa, mía, bosque. Fiereza animal. Pero agobia. Rompo. Encuentra otro. Yo, libre, satisfecho del osado secreto.