En La Bastide, mi refugio familiar. El aire huele a madera vieja y río estancado. Abro el secreter. Cartas amarillentas de mi madre. Palabras que queman. Hablan del niño ahogado. Siete años tenía yo. Curiosidad me picaba la piel. Me escabullí. Vi al padre bajar la escalera. Brazos temblorosos cargando el cuerpo inerte. Lágrimas calientes goteando. Su dolor me erizó la nuca. Un calor prohibido subió por mi vientre. El tabú de la muerte me mojaba los labios. Nadie sabe. Solo aquí lo confieso. Anónimo. Mi pulso acelera al recordarlo. Dedos rozan el papel. Imagino el agua fría envolviendo piernas infantiles. Ramas arañando carne. Borboteo ahogado. Mi respiración se entrecorta. Esta obsesión late en mí desde entonces. Transgresión pura. Placer de lo oculto.
La noche me atrapa. Dos horas veinte. Puertas golpean. Luz en el pasillo. Me giro. Un hombre se inclina sobre mí. Ojos bienhechores perforan la penumbra. ‘Gracias por velar a mi hijo’. Su voz raspa mi piel. Corazón martillea pecho. Sudor perla mi espalda. No huyo. Me excita su presencia etérea. Mi madre nos escondió. Pero yo quiero más. Me levanto. Sigilosa. Recorro pasillos fríos. Dedos rozan paredes húmedas. Busco su rastro. En la habitación del niño. Aire pesado. Fantasma palpita. Mi cuerpo responde. Pezones endurecen. Entre muslos, humedad traicionera. Transgrediendo lo vivo y lo muerto. Abro ventana. Viento lame mi desnudez. Recuerdo el cuerpo livido. Agua saliendo de boca azulada. Grito interno me estremece. Placer visceral. Manos tiemblan. Toco mi piel febril. Él aparece de nuevo. Padre doliente. ‘Tu madre nos quiso borrar’. Rabia en su aliento fantasmal. Me acerca. Frío quema. Beso etéreo en cuello. Éxtasis prohibido. Gimo bajo. Cuerpo arquea. Orgasmo espectral me atraviesa. Ramas invisibles atan mis tobillos. Me hundo en placer oscuro. No nado. Me dejo ahogar en éxtasis. Sensaciones crudas. Carne viva contra muerte.
El Despertar de la Pasión
Amanecer. Cuerpo exhausto. Secreto intacto. Mi nieto duerme a mi lado. Tres años. Vio al hombre. ‘Era gentil’. Sonrío. Él vela por nosotros. Mi hijo al teléfono. Le cuento. No juzga. Chalet maldito. Rama le rajó labio. Sueño de ahogo. Nuez saluda luna. Halloween. Colgaré calabazas en ramas. ofrenda a mi niño ahogado. Satisfacción me invade. Osé. Viví sin límites. Nadie sospecha esta lujuria por lo prohibido. Corazón late sereno. Piel aún pica. Placer guardado. Transmisión a sangre. Mi obsesión secreta. Eterna. Aquí, Anónimo, la expulso. Temblor final. Dulce rendición.