En la penumbra de mi casa, solo con el zumbido del ordenador, revivo esa noche. El garaje abajo guarda ecos de mi obsesión secreta. Nadie sabe. Nadie imaginaría que yo, el tipo normal, ansío la transgresión. Caminábamos desnudos por el bosque al atardecer. Anna delante, su culo ondulando entre ramas. Se gira, ve mi polla tiesa, sonríe pícara. Me toma la mano, me arrastra a un árbol liso. Me besa hambrienta, baja por mi pecho, vientre. Boca caliente me engulle. Chupa con avidez. Me retengo, torturado. Se tumba en hojas secas, arquea espalda. La penetro fuerte, dientes en sus pezones duros. La follo salvaje. De pronto, me empuja riendo. ‘¡Cógeme y hazme lo que quieras!’ Corre. La persigo. Árboles azotan piel. La atrapo dos veces, escapa. Grita aguda cuando la derribo. La tiro al suelo, río con ella. Estoy al borde. La penetro lento, apuro su coño estrecho. Me suplica. Eyaculo profundo. Exhaustos, nos tendemos en arena. Cuerpos sudorosos pegados. Pero era ilusión. Avanzábamos mudos a la clairière temida. La ato entre dos árboles. Brazos en cruz, pies en hojas. Vestido blanco fino, areolas marcadas. ‘Vuelve al alba, seré tuya’, susurra. Noche para ella. Me voy nadando al velero, agua fría azota. Subo, entro en cabina. Lluvia empieza. Me tumbo, ansioso. Miedo la devore.
Ella sola. Brazos tirantes. Noche negra. Miedo sube. Liens queman. Quiere rendirse. Susurro en follaje. Respiración tras nuca. Manos en caderas. Grita suave. Sonríe. Lluvia cae. Aliento baja espalda, surco nalgas. Manos levantan vestido. Lengua lame ano secreto. Nuevo ruido delante. Otro aliento ronco. Mano en garganta, baja a tetas. Dedos rasgan tela. Vestido rasgado. Uñas marcan piel: pechos, ombligo, pubis. Frío eriza pezones. Gime largo. Relámpago ilumina sombra borrosa. Brazos laterales la agarran. ‘¡Venid! Soy vuestra’, suspira. Tormenta ruge. Pies dejan suelo. La alzan. Manos recorren cuerpo. Primero entra lento en coño. Llena, balancea suspendida. ‘¡Sí!’ Ondas placer. Cambra pelvis. Él eyacula caliente dentro. Pantelante. Otro atrás, abre culo suave. Dolor huye, placer anal la invade. Polla en boca, chupa ávida. Vaivenes sincronizados. Explosiones libres. Desmaya. Despierta en hierba húmeda. Sabor semen en boca, sonríe. Manos libres pronto atadas arriba. Masa oscura encima. Aliento caliente. La usa como objeto. Folla sin piedad.
El despertar de la pasión prohibida
Salto del catre. Lluvia fina. Relámpagos. Angustia aprieta. Nado de vuelta, frío da coraje. Playa, corro bosque. Relámpago: no está. Árboles vacíos. ‘¡Anna!’ Tropiezo con ella. Cara en hierba mojada. Relámpago muestra vestido roto, rasguño rojo. Aliento vivo. La cargo desnudos, pieles calientes. Lluvia azota. La pongo en tronco flotante, nado al velero. La seco, cubro. Abre ojos: ‘¿Ya amaneció?’ ‘No, tuve miedo’. Sonríe: ‘Bien hecho’. Al alba, me cabalga lento. Cara extasiada, ausente. Días después, se aleja. Follando, está en otro lado. Hoy, foto suya en mesita. Sonrisa mía. Registro esto en oscuro. Pantalla cierra, lámpara cae. Oscuridad total. Bajo escaleras. Crujido. Gato maúlla, huye. Silla mueve. ‘¿Quién?’ Olor fétido ahoga. Mi secreto late. Transgredí viéndola. Placer culpable. Nadie sabrá. Satisfacción quema: osé atarla, osé buscarla. Osé desearlo yo también.