Hace un año, exacto, desembarqué en Athinios, isla de Santorini. Un velero en el Egeo por quince días. Simon, excompañero, celebraba herencia. Invitó a cuatro chicas sexys, liberadas. Tres colegas y yo. Simon y Constance miraban el viento. Nosotros, a honrar a Afrodita. Chicas rebeldes, odiaban normas. No sentimientos, solo carne. Libido a tope. Detecté rápido: querían polla nonstop. Follar hasta reventar. Nos provocaban. Competían en erecciones, corridas. No las calmábamos, pero las hacíamos gozar una y otra vez. Su placer me aterraba. Me excitaba ser su amo.
Mi polla, 18 cm, 5 de grosor tiesa. Las llevaba al éxtasis. Pâmoisons de placer. Misterio total. En ese mundo de performance, forcé mi deseo. Dominé cuatro hembras en celo. Ego inflado. Mi verga, mi orgullo.
El Despertar de la Pasión en el Yate
De vuelta en París, cansancio brutal. ¿Ribota o degradación? ¿Solo semental? Trabajo de diseñador imposible. Médico manda análisis. Noche: “Sangre preocupante. Hematología mañana. Courage.” ¿Precaución o drama?
Hospital Pompidou. Mujer doctora, dulce pero firme. Internado ya. Pruebas nonstop. Urgencia. Profesa mujer: leucemia linfoblástica aguda. Tratamiento brutal. Pero temprana, buenas chances. ¿Sexo reciente causa? No.
Sugiere congelar semen. ¿Masturbarme grogui en hospital? Cuatro fases quimio. Diez días pausa. Náuseas, vómitos, jaquecas. Calvo al día 10. Apatía total. Pinchazos, catéteres, transfusiones: indiferente. Sueños locos. Inmunidad cero: habitación estéril. Soignants en burka médica. Desconectado del mundo.
Semana reposo en foyer. Espejos everywhere. Fantasma irreconocible. Recuerdo quemante: orinar litros. Inmóvil, brazos tubos. Enfermeras agarran mi flauta flácida. La meten en pisapapeles sin piedad. ¿Dónde mi diablo conquistador? Tubito arrugado. No mío. Juguete de extrañas. Virilidad robada.
Convalecencia en Menton. Flaco, débil. Transat frente mar. Soledad. Viejares no atraen. Chico cáncer me aburre. Él busca atención.
Me atrevo a paseo. Terraza. Mundo extraño. Mujeres ya no me calientan. Desnudo con ojos? Nada. Palomas, flores: todo anónimo. Yo cambié. Sexo era mi vida. Erección, vida. Adolescente predador. Placeres sin ternura. Conquistas carnales.
Imposible vida sin pulsión. Porno, cuentos: nada. Manoseo: gotas lechosas. ¿Quimio mató macho? Doctora radiante, Guerlain. “Gracias por creer en tratamiento.” No digo: mataste mi esencia.
La Pasión sin Límites y el Secreto Preservado
Boulogne. Amigos superficiales. Bancos Sena: vacío. Milagro: Sandrine. Fugaz amante. “¿Qué te pasa?” Confieso tormento. Mano en teta: tibia, pero polla muerta. Mano en pantalón: agarra verga tierna. “Te la revivo.”
Domingo. Ella llega diosa. Tetas firmes, piernas gacela, coño dorado. Me besa todo. Chupa polla, huevos. Niego felación. Mano en su concha húmeda. Cara en clítoris: sabor Yin. Gourmandise vuelve.
Vuelve mucho. Placer estético sí, físico no. Un día, su deseo flojo. Sufro. Miento: reviviste instinto. Pruebo putas motel. Una huye leucemia. Otra quiere que la folle ya. Otra juega enfermera. Tahitiana: erección leve. Pero obsesión: polla traidora.
Sexólogo? No. Stats aburren. Club tenis. Enseño niños. Bienvenido. Terraza: “¡Rémy vivo!” Muriel, mi enfermera estéril. Me impresionaba: callado, sumiso. Juega tenis. Armonía.
Ella: exOutremer, excesos juventud. Kama Sutra, pero virgen interior. Espera sentimientos reales. Yo: vida inmoral. Sexo supervivencia. “Tu impulso me guía.”
Abrazo fuerte. Calor dulce. Diablo huye. Días solo: prueba. Hasta otoño, Réunion. Intimidad sin sexo forzado. Noche: vela erecta en vientre. ¡Válido! Luz frágil. Preservo la de Muriel.
Secreto guardado. Transgredí límites carne, muerte. Placer intacto. Osé todo. Satisfacción pura.