Skip to content

El placer robado en la bañera nevada

En la cabaña, frente a la chimenea. Un escalofrío me recorre. Me levanto, agrego una leña. Me siento en el suelo de madera. Todavía adormilada por la siesta. Miro por la ventana acristalada. Nieve en copos gruesos. La cortina blanca ondula lenta. Detrás, el bosque de pinos se hunde en el invierno. Amo este silencio. La nieve ahoga todo. Hasta el crepitar del fuego se discretiza. Quiero que él esté aquí. Abrazados. Mirando juntos. Como siempre.

Él debe leer en la bañera. Oigo el chapoteo leve. Quiero decirle que nieva. Que es bello. Que lo amo. Que salimos a pisar la nieve mullida. Me levanto. El parquet viejo cruje suave. Sonrío. Empujo la puerta entreabierta del baño. Humedad dulce escapa. Música discreta. Lo veo tendido. Ojos cerrados. Dormido, parece. Bien. Apaciguado.

El despertar de la pasión prohibida

Me acerco despacio. Ondulación ligera en el agua. Silencio. Lo miro tierna. Virgile, ojos cerrados. No me oye. Mi corazón salta. La espuma se disipó. Su mano se mueve sobre su sexo. No agita. Desliza suave. Apenas turba la superficie. Shock. Me fascina. No me ve. No puedo apartar la vista. Mano envolviendo ese sexo tieso. Dedos jugando lento bajo el agua. Bello. Se acaricia tierno. Dulce. Contrasta mi idea vulgar de un hombre masturbándose.

Miro su vientre plano. Torso lampiño, musculoso justo. Piel suave que conozco. Su rostro. Ignora mi presencia. Vuelvo al bajo vientre. Oleada brutal de deseo. No respiro. No me muevo. Temo que pare. Es tan bello. Quiero tocarlo. Enlazar ese sexo caliente, firme. Pero no rompo la magia. Se acaricia delicado. Cuerpo tenso. Rostro sereno.

Excitación crece. Hipnotizada por ese sexo cerca. Acerco mi mano al agua. Retengo aliento. La sumerjo. La poso sobre la suya. Salto violento suyo. Abre ojos. Retira mano. Antes de hablar, dedo en sus labios: «Chut…». Miro entre sus piernas. Mi mano envuelve su sexo vibrante. Suspira largo. Cierra ojos. Me arrodillo junto a la bañera. Dedos juegan. Giro la mano. Lo redescubro. Raideur deliciosa. Mi braguita se humedece. Calor como el agua.

Aprieto firme. Tiro arriba. Emerge isla erguida, brillante. Lo acerco a mi boca. Labios rozan glande húmedo. Sabor jabonoso leve. Temblores placenteros. Boca cálida lo hincha más. Dura. Lengua explora piel suave. Agua quieta. Solo mi boca aspira. Él flota en éxtasis.

Tomo champú. Goteo frío sobre sexo. Gime. Abre ojos. Mis dedos extienden jabón. Caliento. Danzo lenta. Arriba-abajo. Giro. Rápido. Lento. Tierno. Piel tensa vibra. Él gime largo. Me enloquece.

Me levanto. Quito zapatos. Salto al borde. Piernas en agua. Me siento sobre las suyas. Ríe mi falda flotante. Mano sigue agitándose bajo agua. Sus manos suben mis muslos. Nylon mojado. Caderas. Blusa seca aún. Palmas dejan huellas húmedas. Frío en piel.

Él toma ducha. Jet caliente sube. Vientre. Pecho. Cuello. Blusa transparente. Sujetador de encaje. Corta agua. Manos en pechos. Beso húmedo, risueño. Agitamos agua.

La entrega total al deseo

Mientras acaricia senos, rasgo collant. Vagueada. Deseo raz de marée. Apart culotte empapada. Tomo sexo. Lo poso en mi entrada. Miradas unidas. Espera. Agua plana. Supplicio dulce. Deslizo lento. Lo siento hondo. Basin vaivén. Masajeo clítoris. Él agarra caderas. Movimientos profundos.

Tempestad. Eclaboussures. Olas de gozo me invaden. Temblores. Él explota. Se vacía. Colapso.

Sobre él. Temblores apaciguan. Silencio. Agua tiède. Frío en ropa mojada. «No te muevas», susurra. Rellena bañera. Ducha suave, caliente. Me acaricia sin separarnos. Revivo. Sonrío. Desabotona blusa. Hombros desnudos. Quit bretelles. Senos libres. Manos tiernas. Agua brilla piel.

Deseo renace. Quito falda. Río. Sexo sale con suspiro. Me apoya en borde. Pies rozan su sexo endureciéndose. Quita collant y culotte. Se para. Cuerpos chocan. Beso largo. Lenguas. Sexo contra cadera. Me gira. Entra en nalgas suaves. Ondulo. Dedos en clítoris. Gimo.

Sale. Serviette. Me seca. Abrazo. Boca. A dormitorio. Frío. Cubre con edredón. Besos.

Labios en cuello. Hombros. Senos. Desliza bajo sábanas. Boca en sexo. Suspiro largo. Dedos en pelo. Me adormezco. Despierto. Dedos pegajosos en su sexo dormido. Río: «Necesito ducha. ¿Vienes?»

Nadie sabe este secreto. Mi placer culpable. Oírlo. Unirme. Transgredir. Intensidad pura. Osé. Satisfecha.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *