Skip to content

Mi Obsesión Prohibida: La Profesora de Piano y el Joven de 18 Años

En el vasto salón, junto al piano de cola reluciente. Tengo 46 años, viuda desde hace dos. Doy clases de piano para sobrevivir. Día en el conservatorio, noches con alumnos vagos de familias ricas. Nadie sabe mi secreto. Mi cuerpo aún atrae: 1,74 m, 67 kg, 90C, piernas torneadas, melena castaña oscura. Pero no busco amantes. Solo toco mi pubis espeso, herencia lusitana, en la soledad de la cama. Mi marido lo adoraba, se perdía en su olor y sabor. Ahora, solo fantasías fugaces en la ducha.

Llamada del conservatorio. Madre elegante, cincuentona, quiere clases para su hijo John, recién 18 años. Laxismo típico: quiere verniz cultural para él. Acepto. Primera lección en su mansión. Tailleur oscuro, falda ceñida, blusa abotonada, medias con liguero blanco, mi capricho secreto. John entra: 1,80 m, 70 kg, deportista, jeans ajustados, polo, mirada devoradora. Me desnuda con los ojos. Su madre nos deja solos dos horas.

El Despertar de la Pasión

‘¿Cómo te llamas?’, dice familiar. ‘Madame para ti’, respondo seca. Solfège: cero. Al piano, su olor masculino fresco me invade. Me acerco, vigilo sus manos. Su entrepierna abultada en jeans me hipnotiza. Muslos abiertos, paquete ofrecido. Me roza accidentalmente. Tétanica. Su madre interrumpe. Al irse, su mirada y bulto me queman.

Noche. Ducha caliente. Fantaseo con su cuerpo joven. Aprieto muslos empapados. Orgasmo sin manos. En cama, mano en mi vello, sueño con boca hambrienta.

Tres días después. Calor primaveral. Él en camiseta y boxers, piernas peludas, musculosas. Fuego en mi pubis. Madre sale de compras. Gammes al piano. Se rasca el paquete descarado. ‘Juega con dos manos’, digo. ‘Si me pica, arréglamelo tú’. Río nervioso. Pausa. Vuelvo: boxers abajo, polla fuera. La acaricia al ritmo de la música. Imponente, erecta, venosa, glande hinchado. Dos años sin ver una. Paralizada.

‘Guárdala, John’. ‘Mi madre folla con amantes, a ti te gusta mi polla joven. Tócala’. Saca huevos. Todo al aire. Me toca la pierna, sube falda. Llega a medias. ‘¡Ligueros! Me pone cachondo’. Inmóvil. Me dobla, juega con tirantes. Llega a mi coño. Slip mojado. Me frota. No resisto. Lo levanto. Boca en la mía, lengua invade. Agarro su verga: dura, caliente, viva. Su mano en mi vello: ‘¡Qué peluda estás!’ Dedos en clítoris. Experto.

La Pasión Sin Límites

Segundo H2 aquí, pero sin marcar.

Lo beso feroz. Caigo de rodillas. Boca en glande. Sabor salado. Chupo profundo. Él gime, empuja caderas. Manos en mi pelo. ‘¡Mamalásticamela toda!’. Trago hasta huevos. Saliva chorrea. Me levanto. Falda arriba, slip abajo. ‘Fóllame ya’. Me dobla sobre piano. Polla roza mi entrada peluda. Empuja. Llena todo. Grito placer. Ritmo brutal. Tetas saltan. Dedos en mi clítoris. Sudor, olores mezclados. ‘¡Eres una puta cachonda!’. ‘Sí, dame más’. Orgasmo me sacude. Él eyacula dentro, chorros calientes.

Jadeamos. Limpio rápido. Visto. Madre llega. ‘Progreso excelente’. Sonrío. John guiña ojo.

Casa. Ducha. Recuerdo cada embestida. Secreto mío. Nadie sospecha. Osa, vivo. Mi vello aún huele a él. Mañana, más lecciones. Prohibido, adictivo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *