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Mi secreto prohibido: felación en autopista durante un covoiturage

Autopista a Burdeos, 340 km. Salgo del garaje y ahí está Chloé, besándome como si fuéramos amigos de siempre. Hemos charlado cuatro horas en el primer viaje. Ahora, segundo covoiturage. Solo nosotros. Tres horas de intimidad. Sus ojos brillan con excitación. Me pongo en marcha. Ella se acomoda. Le digo que me gusta que mis pasajeras se sientan bien, sobre todo si son encantadoras. Se ríe, sonroja.

A 280 km, hablamos de confianza. Le conté ejercicios para hablar íntimo sin temblar. Lo probó con su amiga. Cosas del sexo, lo que nos gusta dar y recibir. Le pregunto detalles. Se anima. Zona erógena: el clítoris. Lo suelta de golpe, nerviosa pero firme. Le pido su mejor polvo. 19 años, él 28, en un camping. Masaje con crema, hombros, pechos, entre piernas. Primera lechada exquisita. Lengua explorando, manos en todo. Orgasmo brutal. Luego follada salvaje toda la noche.

El despertar de la pasión

Mi turno. Le cuento mi trío con Magali y Sophie. Besos suaves, caricias, cunnilingus hipnótico. Yo lamiendo a Sophie, ellas cabalgándome. Final con mamadas dobles, esperma compartido. Sus mejillas enrojecen. A 190 km, más detalles. Organicé sorpresa para Magali: loft, jacuzzi, mi amigo Adrien. Gay pero guapo letal. Brise-glace con champán. Besos, pechos al aire, succiones alternas. 69 con ano lamido. Sodomía suave. Doble penetración final: ella en éxtasis, ojos en blanco.

A 100 km, Chloé arde. Roja, mirada vidriosa, pechos agitados. Quiere un hombre que la sorprenda, la lleve al límite con cariño. Mira mi polla dura, imposible esconderla. ‘Todo queda en el coche’, dice. Mano en mi muslo, roza el bulto. No paro. Baja cremallera, acaricia a través del bóxer húmedo. ‘Estás tan mojado como yo’. Libera mi verga. Manos expertas: una masturbando, otra en huevos.

El acto sin límites

A 80 km, regulador a 130. Ruta tranquila. ¿Nos ven los camioneros? Pregunta si me gusta. Pienso en sus lenguas sobre ella. Desabrocha cinturón, salta al centro. Lengua en glande, succiona. ‘No manches el traje’. A 60 km, alterna lamidas, garganta profunda, huevos. Me pregunta si chupa como Magali. ‘Olvídala, estás increíble’. Acelera, voraz. Me corro en su boca. Traga todo, lame restos. Limpia con pulgar.

Llegamos a la gare Saint-Jean. ‘Gracias, embajador 5*’. Beso suave. ‘Todo queda en el coche’. Se va. Corazón latiendo. Secreto guardado. Transgresión total. Placer intenso, prohibido. Nadie lo sabrá. Satisfección de haber osado. Adrenalina pura. Mi obsesión: romper tabúes en movimiento, lejos de miradas.

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