En la playa, bajo la luna llena, el agua fría me eriza la piel. Soy Anne-Marie, 35 años, madre, esposa, siempre sage. Pero hoy, nada de eso importa. Todo empezó en la oficina. Almuerzo con Nicole y Martine. Hablan de quitarse el sostén cuando hace calor. Nicole, con sus tetas rebotando bajo la blusa abierta, confiesa: ‘Me encanta sentirlas libres, y sin bragas, mejor aún’. Martine asiente, dice que su marido la folla más así. Yo escucho, callada. ¿Yo? Vieja antes de tiempo, piensan.
Esa noche, me miro desnuda. Tetas en pera, 95B, pezones grandes y morenos. Firmes, bonitas. Damien las acaricia poco, solo fines de semana. Decido: mañana, sin sostén. Al día siguiente, mis pezones marcan el tee-shirt. Duros, agresivos. Hombres rondan mi escritorio. Kléber, el adjunto guapo, me invita a un trago. Su mirada baja a mi pecho. Me excita. Me propone viaje a playa: ‘Necesito asistente’. Acepto. Cambio total.
El Despertar de la Pasión
Martine bromea: ‘Pon bragas blindadas’. Ignoro. En el hotel, una habitación, dos camas. Kléber sale desnudo de la ducha. Polla colgando, gruesa. Culo duro, torso musculado. Calor en mi coño. Primera noche, duermo nerviosa. Al día siguiente, me obliga a cambiar: mini-falda, short, top escotado. ‘Sexy para clientes’, dice. Mis tetas pesadas saltan libres. Cruz al cuello, entre ellas.
Venta cierra. Cena. Noche. ‘¿Baño de medianoche?’, propone Kléber. Sin traje de baño. Playa nudista. Otros follan cerca. Nos desnudamos. Él mira mis tetas pesadas, culo fendido, pubis peludo. Me toma la mano. Agua fría endurece mis pezones. Nos rozamos. Me besa. Manos en mi piel. Culpa fugaz por Damien. Pero quiero follar.
Sobre toalla, pareja en perrito grita en alemán. Kléber se pajea la polla tiesa. Me hace tocarla. Dura, larga. La miro, fascina. ‘Chúpamela’, ordena. Me arrodillo. Boca llena, lengua gira. Él amasa tetas. Fuego en mí.
La Pasión sin Límites
‘Vamos a follar’. Me tumba. Entra despacio, luego hondo. Gimo. Empujo cadera. ‘¡Sí, más!’. Gruño, araño. Cabalgo, tetas bailan, cruz oscila. Perro, él me abre ano. Creía sucio. Pero empujo culo. Entra. Dolor-placer. Orgasmo anal, él eyacula dentro.
Agua lava sudor, semen. Besos hambrientos. Mañana, ducha. Lo veo desnudo, deseo irrumpe. Me sube al lavabo. Lengua en coño, preciso. Me folla de pie. Frente espejo: veo mi cara lujuriosa, tetas colgando. Me enculea fácil. Culo remueve. Grita placer.
Vuelta. Cambio: pelo corto, faldas cortas, maquillaje. Sin sostén siempre. Kléber me folla en oficina, campo. ‘Métemela hasta las bolas’. Amo su polla. Pero él se va. Depresión. Vuelvo sage. Hasta nuevo guapo llega. Quito sostén otra vez. Secreto guardado, placer eterno. Osé. Vivo.