Era un día precioso. Sol brillante, calor suave, sin agobiar. Un 5 à 7 bien regado con amigos. Problema: sin pareja dulce para rematarlo. Estaba ardiendo. Esta noche, solo mis ganas mandaban.
En camino a casa, desvío. Paro en un bar de strippers. Para placer de hombres… y algunas mujeres. Damas en lencería ligera. ¿Adónde van los calientes sin compañía? ¡A las bailarinas! Triste, pero así es la vida.
El despertar de la pasión
Entro. Miro alrededor. Nada nuevo. Tipos solos o en grupos. Mujeres en bikinis, babydolls, corsés con ligueros, catsuits ceñidos. Me siento en la barra. Pido cerveza. Amo estos bares por una razón: verlas desfilar semidesnudas entre mesas. Verlas desnudas en escena me deja frío. Pero así, ofrecidas visualmente… ¡Puro éxtasis! Soy voyeur de toda la vida.
Termino la birra. Una sola, no torturarme más. Voy a casa. Intento llamar a una amiga. Sin móvil, dura de contactar. Sale mucho. Répondeur otra vez. Mensaje: ‘Llámame si quieres verme. Yo sí quiero…’
En casa, me acuesto. Calor en las venas. Leo erótica online. Pareja en baile de máscaras. Acaban follando con el equivocado. Mezcla de disfraces. Desarreglo… y placer. Cliché, pero el tabú enciende. ¿Palabra más excitante?
No satisface. Demasiado hambriento para solitarios. Necesito cuerpo caliente pegado al mío. Duermo. Sueño inevitable.
Marie llega al bar del 5 à 7. Leyó mensajes. Viene siguiendo reglas: falda corta, sujetador dejando ver pezones (si lo lleva), sin bragas. Soy dominante sexual. A ella le encanta. Descubre su lado salvaje. Miedo a sí misma, no a mí. Límites desconocidos.
Me ve. No viene directo. Sabe mi estado por el mensaje. Quiere torturarme. Se sienta en barra, visible. Sonrisa, beso volado. Juega. Yo dispuesto. Amo cuando ella lidera.
Ropa negra ajustada. Moldea culo. Termina bajo rodillas, rozando intimidad. Bien obediente. Recompensaré.
Pide champán. La desata. Conversa largo con barman. Flirtea. Lo mira, me pilla espiando. Sonríe. Sabe que la vigilo.
Hombres la abordan. Ofrecen copas. Se zafa hábil. Alcohol afloja. Gestos coquetos. Toca más. Último tipo se queda. Manos en brazos, cintura. Pezones duros bajo tela. ¡Excitada! ¿Por él o por mi mirada? Ambos.
Me acerco. Ella entre él y yo. Espalda a mí. Confirmo: sin tanga. Baila. Mojada, empapada. Tiento tocar muslo. Resisto.
La pasión vivida sin límites
Escucho. Él compliments, roza espalda, cadera. Casi culo. Ella guiña. Juega conmigo.
Mi mano en su espalda. Salta, se recompone. Exploro hombros, espalda baja, rozando nalgas. Lateral, seno. Tiembla. Controla.
Él nota. Sugiere ir a su casa. Spa. ‘Sin bikini’. ‘Quédate en tanga’. Ríe: ‘No llevo nada bajo la falda’. Él verifica: mano en culo. Desliza bajo. Suspira suave. Cadera adelante. ¡Labios húmedos!
Saca mano, lame. Confirmado: empapada. Ella lo empuja a taburete. Cara a cara. Cara, torso, baja. Palpa polla en jeans. Se apoya culo en él.
Se excusa. Va baño. Me mira. La sigo. Esquina oscura.
Se arroja. Beso furioso. Frota, acaricia. Se arrodilla. Saca polla. Dura como nunca. Traga hasta fondo. Primera vez tan hondo.
Casi exploto. La levanto. Beso. Gira. Manos al muro. Piernas abiertas. Falda arriba. Culo expuesto. Observo. Nerviosa.
Mano en nalgas. Más arriba falda. Toca vulva chorreante. Glande en entrada. Anticipo. Vibra. Sumisa.
Empujo. Fondo de golpe. Inmóvil. Siento pulsos, calor. Vaivén lento. Aceleramos. Fougue. Orgasmo brutal. Grita.
Despierto. Sensación persiste. Levanto sábanas. Marie mamándome. ¡Leyó mensajes!