Mi traición con el gordo Tonio: el fuego prohibido en la fábrica
En casa, después de una jornada de mierda en la fábrica. Sudada, cansada. Mi marido Bernard, camionero, llega luego. Lo amo. Su brutalidad macho, ringard, me pone. Me folla fuerte, sin pijadas. Me llama putita,…
