La obsesión por las mujeres de los demás: mi secreto inconfesable
Salgo del psicólogo. El aire fresco me golpea la cara. No sé si siento culpa. Creo que no. En el jardín de la casa de los padres de Steven. Hace quince años. Justo después del…
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En el salón de nuestro apartamento en Meaux. Alex y yo acabamos de follar como animales. Su polla explota en mi garganta. Trago su leche caliente, salada. Me acurruco en sus brazos. Pero al día…