En la residencia de ancianos, todo empezó con una foto. Ella la vio en el tablero de empleados. Quiso evitarlo. Él era su tipo: alto, hombros anchos, ojos negros intensos. Su vientre se contrajo. Amaba a su marido, pero su libido flaqueaba. Dos hijos, dos trabajos más. No tiempo para fantasías. Él vio su foto. Su tipo exacto: petite, ojos vivaces. Su novia lo rechazaba. Una follada semanal, pasiva. Él necesitaba deseo real. Pidió el turno de fin de semana para coincidir.
Llegó el día. Ella se vistió holgada, sin maquillaje. Él se duchó largo, se perfumó. Se presentaron. Manos firmes. Ella corrió al baño, corazón acelerado. Pensó en su vida perfecta. Él la devoró con la mirada: natural, aún más sexy. Durante el turno, charlas superficiales. Toques accidentales. Electricidad. Siesta aparte. Ella se masturbó al llegar a casa, forzando pensar en su marido.
El despertar de la pasión
Noche extra. Limpieza nocturna. Imágenes de él la invaden. Se encierra en el bureau. Pantalones a los tobillos. Camiseta arriba. Piernas abiertas. Dedos en la concha húmeda. Gime bajo. Clítoris hinchado. Pinza pezones. Dos dedos dentro, cabalga la mano. Otro en el culo. Imagina: ‘¡Fóllame fuerte, cabrón!’ Espalda arqueada. Grita. Chorrea el suelo. Limpia sonriendo. Pecado secreto. Trabaja duro, folla poco.
Mañana. Camisola bajo suéter, pelo arriba. Café lista. Él llega, sorprendido. Ojos brillantes. ‘Buenos días’. Él frota ojos, endormecido, vulnerable. Toques intencionales: riñones, brazos, nalga. Él respira hondo, polla dura. Quiere arrinconarla, morderla, lamerla. Siesta afuera. Charlan. ‘Trabajo en sex-shop’. Él: ‘Pienso en sexo siempre’. Excitación sube. Ella al baño, imagina montarlo, chuparlo, follarlo. Sale temblando.
La pasión sin límites
‘Oferta rabais para colegas’. Agregan Facebook. Fuman. Ella quita suéter: escote, vientre liso. Él fantasea: besos, follarla en el césped. Ella va a casa. Marido anuncia noche caliente: prueba juguetes. Menos entusiasmo. Lo ata: manos y pies. Él lame muslos, labios, clítoris. Dedos en concha. Vibrador anal. Ella grita: ‘¡Hazme correr, cerdo!’ Explota: cuerpo convulso, chorro, alarido animal. Otro vibra remoto. Él se pajea. Ella imagina Ric. Gimen juntos. Semen en tetas, cara.
Lo desata. Limpia. Lo chupa: huevos, ano. Dedo, luego mayor. Vibra en culo, polla en boca. Él eyacula rugiendo. Ella traga feliz. Duermen. Ella no. Revive el día. Copa de vino, al ordenador. Secreto intacto. Placer prohibido la consume. Nadie sabe. Satisfecha, osada. Mañana, más.