Embarazada sin recordar: El placer prohibido de mi vientre secreto
En el consultorio del viejo doctor Lambert. El cielo se me cae encima. Imposible. Miro con pavor al anciano con gafas. Sonríe pícaro. Frío en las entrañas. ‘Debería alegrarte, ¿no?’. ‘¡Imposible! Te equivocas’. ‘Hélène, tengo…









